domingo, 3 de mayo de 2020

Ognjen Glavonic: Documentación, los papeles del camión

Entre otras cosas, el siglo XXI comenzó con el descubrimiento de fosas comunes llenas de los cuerpos muertos y mutilados de micro-matanzas étnicas. Los cadáveres de las "limpiezas étnicas" de los nuevos criminales fueron amontonados en camiones con siniestros salvoconductos. 

Lo cuenta Ongjen Glavoníc en forma de poético documental «Depth two» (2016) y de crónica íntima y ficcionada en «The Load» (2018).



En lo que respecta al docuemental, la mayor parte de los testimonios fueron grabados en los juicios de Milošević y sus subordinados en el Tribunal Internacional de la Antigua Yugoslavia en La Haya. «Depth two» es una combinación de estremecedores testimonios orales y elegantes imágenes de lugares donde sucedieron los crímenes hace 17 años capaz de permitir atisbar la temperatura física y moral del penúltimo horror europeo. Empieza como un thriller policiaco y deviene una desgarradora reflexión sobre un crimen de guerra narrado por sus víctimas y verdugos, atormentados supervivientes. Seis años de investigación, una obra maestra.

«Una combinación de testimonios orales e imágenes de lugares donde sucedieron los crímenes hace 17 años ensamblan este escalofriante docu-thriller experimental sobre una fosa común en los suburbios de Belgrado. En un intento de destapar, iluminar y dar voz a estas historias, que han sido deliberadamente silenciadas, "Depth Two" se dirige directamente a la percepción, imaginación y emotividad del espectador de una forma hipnótica y meditativa. En su director, Ongjen Glavonić, tenemos el primer cineasta serbio en afrontar sin tapujos los crímenes de guerra de su país. Un documental/thriller experimental sobre una fosa común en los suburbios de Belgrado. En un intento de destapar, iluminar y dar voz a estas historias, que han sido deliberadamente silenciadas, la película se dirige directamente a la percepción, imaginación y emotividad del espectador, de una forma hipnótica y meditativa».  Filmin

En «The Load», Ognjen «busca desentrañar las causas del "silencio" y del "desconocimiento" de la sociedad serbia sobre los crímenes que se cometieron durante el conflicto que llevó a la desintegración de Yugoslavia». Sobre el estreno del film en el Festival de Gijón. (La Vanguardia) 



martes, 14 de abril de 2020

La norma y la imagen: Gitanos y "A ciambra" de Jonas Carpignano

Siempre he sentido simpatía hacia el pueblo gitano. Sobre todo por un elemento irreductible que tiene que ver con la oposición a ciertos fundamentos del mundo. Otra razón es que es de los pocos pueblos que no han organizado matanzas, ni gaseado a sus congéneres.

«Bernard  Leblon  recuerda  cómo  en  un principio  no  se  apreció  la diferencia;  parecían peregrinos huidos de los infieles, y portaban signos nobiliarios  (caballos  y  se  hacían  llamar duques). Los   gitanos   llegaron   a   España   en   1425, sorprende su atavío —mantas sujetas al hombro como  capas,  cabellos  largos,  argollas  en  orejas, insólita toca de mujeres-— Aunque desconcertados por su extravagancia, como su nomadismo pareció transitorio y, sobre todo porque ostentaban títulos, la recepción significó una “edad de oro”. Refugiados perseguidos a causa de su religión, gozaron de la protección  de  los  soberanos.  El  término  español “gitano”, como el inglés “gipsy” son testimonios del primero de una larga serie de equívocos. A partir de  ahí,  el  historiador  recuerda  la  persecución, escrita  por  los  verdugos,  el  proyecto  de aniquilación del otro en tanto que encarnación de la diferencia y por tanto del mal. La historia evoca la lenta metamorfosis de las mentalidades y saca a la luz cómo se inventaron para los gitanos crímenes atroces  para  justificar  la  furia  exterminadora25. Leblon  escribe  cómo  las  más  de  las  veces  tales delitos  eran  sólo  actos  de  resistencia  a  medidas represivas que prohibían su vestimenta o hablar su lengua. En cualquier caso, asombra la capacidad de supervivencia  de  este  pueblo  dispersado,  “en momentos en que las doctrinas hegemónicas van dejando paso a la duda y a la reflexión, osan alzar la cabeza para recusar cualquier forma de absorción por  un  modelo  de  sociedad  que  rechazan  sin titubeos  en  nombres  de  valores  que  les  son propios”. Junto al nacimiento de la Inquisición y la  expulsión  de  los  judíos,  se  da  la  primera  ley contra los gitanos».  




Uno de mis libros preferidos es La diferencia inquietante de la antropóloga Teresa San Román. También recomiendo la maravillosa y reciente película A Ciambra (Jonas Carpignano, 2018) producida nada más y nada menos que por Martin Scorsese.



Es una estampa de los gitanos calabreses y su relaciones con los emigrantes africanos en el fin de la niñez y de la inocencia (que en mi opinión tiene ecos de El padrino (Coppola, 1972) y de Un profeta (Audiard, 2009) y me gusta no solo porque se acerca sin juzgar, sino porque ha sabido captar ese elemento emocionante y conmovedor que está en el haber de este pueblo indomable, complejo y perseguido: el amor familiar, el respeto a los mayores.

Así vemos grupos de niños que fuman y se emborrachan en la mesa con unas abuelas en cuya mirada se puede leer la hermosa seguridad de que nunca las dejarán solas.


LEBLON, B.; Los gitanos de España. El  precio  y  el  valor  de  la  diferencia,  Barcelona:  Gedisa, 1993.

GARCÍA CÍVICO, J., «Haciendo desigualdad de la diferencia: meritocracia y derecho a la identidad cultural. A propósito de la posición del pueblo gitano», Cuadernos electrónicos de filosofía del derecho, núm. 19, 2009, págs. 1-23. 


martes, 7 de abril de 2020

La norma y la imagen: Tigre de Tipu

El siglo XVII supuso un complejo y fascinante episodio en la historia del mundo como historia de la globalización.  En el contexto del colonialismo, Holanda e Inglaterra luchaban por sus intereses comerciales en muchos lugares de Asia. En 1600 se formó en Londres la Compañía Británica de las Indias Orientales para sumar la fuerza, el dinero y el poder de los hombres de negocios británicos en el sureste de Asia. Los Países Bajos imitaron a Inglaterra y fundaron una Compañía Holandesa de las Indias Orientales en 1602, con sede en Ámsterdam y también en Batavia (Yakarta), en la isla de Java.Llegaron a tener barcos armados y peligrosos ejércitos privados, se hicieron muy influyentes y poderosos, incluso más que muchos estados. 

El comercio sólo era una de sus actividades, también ejercían una gran influencia y presión política en defensa de sus intereses. El control de la Compañía Británica de las Indias Orientales fue creciendo y los británicos acabaron convirtiéndose en la casta dominante de la sociedad india. Acumularon fortunas privadas y al establecerse en Asia, llevaron allí distintas expresiones de su cultura y arte (de la idea de tenían de estos), como edificios (paradójicamente de aspecto greco-latino), es decir, arquitectura típica del neoclasicismo para sobresalir y tratar de epatar a la cultura local en ciudades como Calcuta.


Este juguete, llamado el «tigre de Tipu», muestra a un tigre devorando a un mercenario británico- Fue realizado para Tipu Sahib, sultán de Mysore, quien entre 1767 y 1799, con apoyo francés, intentó resistirse al control británico de sus tierras.


miércoles, 1 de abril de 2020

La norma y la imagen: Art and Images of Law and Justice



La norma y la imagen: arte nazi y Olimpia

En el siglo XX regresan las jerarquías monumentales: construcciones carismáticas, auráticas, intentos de conversión en mito, líderes asesinos como Hitler, Franco, Mussolini o Stalin elevados a categorías sobrenaturales o santificadas  ligadas tanto a la memoria como al discurso épico de la nación. El culto a la imagen de Mussolini como líder salvador monopolizó toda la vida pública italiana y mediante carteles, esculturas, murales, pinturas y otras expresiones artísticas. El racismo también designa un fenómeno de delirio, desigualdad social, discriminación y abuso de poder. 

El nuevo arte alemán surgido durante el nazismo equipara belleza y salud en estatus de igualdad con la fuerza y el vigor de la raza aria . La representación del cuerpo humano por los escultores oficiales del régimen, Arno Breker y Josef Thorak representa la hipermusculación y las exageradas dimensiones de los modelos para resaltar cualidades morfológicas como símbolos ideológicos de una pretendida superioridad predestinada a dominar a otros seres humanos según unas hipotéticas leyes de la naturaleza. El arte, para alcanzar ese objetivo y elevar la conciencia del Völk debe ser transmisor de lo bello y vehículo de lo natural y de lo sano. 

Zeit der Götter. Der Bildhauer Arno Breker © Lutz Dammbeck

Es significativo que el Ministro de Propaganda, Joseph Goebbels fuera Doctor en Filología. Este arte alemán buscaba regirse por principios inamovibles, esenciales, inmemoriales, más allá de corrientes innovadoras y vanguardia, más allá de los dictados de la moda, una manifestación inmortal que surge de la naturaleza profunda de un pueblo y cuyas principales temáticas, rural y paisajística, acogidas al arte academicista del XIX, reivindican el trabajo individual (frente al intelectual) y las tradiciones ligadas al nacimiento, la raza, la identidad, y la pertenencia a una tierra. En El triunfo de la voluntad Leni Riefenstahl compone y ordena las imágenes del congreso del Partido Nacionalsocialista en 1934 en Núremberg, miembros uniformados desfilando, discursos encendidos para celebrar el regreso de Alemania a la categoría de potencia mundial, con Hitler como un mesías que devolverá la gloria a la nación. En Olimpia, el documental de 1938 la directora recoge la épica de unos juegos pensados para demostrar la superioridad alemana.  


Heiber von Kotze, H. Kraunsnick, Hitler, Habla el Führer, Barcelona: Plaza & Janés, 1973, p. 316. HINZ, J., Arte e ideología del nazismo, Valencia: Fernando Torres, 1978. MOSSE, G. I., La cultura nazi, Barcelona: Grijalbo, 1973. 

lunes, 9 de marzo de 2020

La norma y la imagen: Extistential Comics y el Día de la Mujer


La vindicación de los derechos de Mary Wollstonecraft
por Corey Mohler






El ingeniero de software Corey Mohler (Portland,1985) creó la web Existential Comics en 2013.

jueves, 27 de febrero de 2020

La norma y la imagen: Hijos de los hombres: Nietzsche y Zizek

«Por supuesto, Hijos de la noche no es una película acerca de la infertilidad biológica, sino que trata de una infertilidad que hace mucho tiempo diagnosticó Friedrich Nietzsche, cuando percibió que la civilización occidental se movía en dirección al «último hombre», una criatura apática sin grandes pasiones o compromisos, incapaz de soñar, cansada de la vida, que no asume riesgos, que solo busca su comodidad y seguridad, una expresión de tolerancia mutua: «Un poco de veneno de vez en cuando produce sueños agradables. Y mucho veneno al final, para tener una muerte agradable. La gente continúa trabajando, pues el trabajo es un entretenimiento. Mas procura que el entretenimiento no canse. [...] La gente tiene su pequeño placer para el día y su pequeño placer para la noche, pero honra la salud. "Nosotros hemos inventado la felicidad", dicen los últimos hombres.

Nosotros, habitantes de los países del primer mundo, encontramos cada vez más difícil imaginar una causa pública o universal por la que estaríamos dispuestos a dar la propia vida. De hecho, la división entre el primer y el tercer mundo tiende cada vez más a la línea de una oposición entre levar una vida larga y satisfactoria llena de riqueza material y cultural y dedicar la propia vida a alguna causa trascendental. ¿No es éste el antagonismo entre lo que Nietzsche llamó nihilismo "pasivo" y "activo"? En Occidente nosotros somos los "últimos hombres", inmersos en estúpidos placeres, mientras que los musulmanes radicales están dispuestos a arriesgarlo todo, implicados en un combate nihilista hasta el extremo de su autodestrucción. Lo que está desapareciendo de forma gradual en eta oposición entre los que están "dentro", los "últimos hombres" que moran en asépticas urbanizaciones cerradas, y los que están "fuera" son las viejas clases medias de siempre. La "clase media es un lujo que el capitalismo no puede seguir permitiéndose". El único lugar en Hijos de los hombres donde una extraña sensación de libertad nos invade es en Bexhill on Sea, una especie de territorio virgen al margen de la omnipresente y sofocante opresión. El pueblo que mantienen sus habitantes, que son inmigrantes ilegales, está aislado por un muro y se ha convertido en un campo de refugiados. La vida prospera aquí entre manifestaciones fundamentalistas islámicas, pero también entre actos de auténtica solidaridad. No debería de sorprendernos que la extraña criatura, el bebé recién nacido, aparezca aquí. Al final del film las fuerzas aéreas bombardean despiadadamente Bexhill on Sea.»

Friedrich Nietzsche, Así habló Zaratustra, Madrid, Alianza, 1999.
John Gray, Straw Dogs, Londres, Granta, 2003, pág. 161 (trad. cast. : Perros de paja: reflexiones sobre los humanos y otros animales, Barcelona, Paidós, 2003. 



Slavoj Zizek. Sobre la violencia, Seis reflexiones marginales. trad. del inglés: A. J. Antón Fernández. Buenos Aires: Paidós, 2009, 288 pp., págs. 43-44.


Hijos de los hombres, Alfonso Cuarón, 2006

miércoles, 18 de diciembre de 2019

La norma y la imagen: El decálogo de Monterroso



1.   Cuando tengas algo que decir, dilo; cuando no, también. Escribe siempre.

2.   No escribas nunca para tus contemporáneos, ni mucho menos, como hacen tantos, para tus
       antepasados. Hazlo para la posteridad, en la cual sin duda serás famoso, pues es bien sabido 
       que la posteridad siempre hace justicia.

3.   En ninguna circunstancia olvides el célebre dictum: «En literatura no  hay nada escrito».

4.   Lo que puedas decir con cien palabras dilo con cien palabras; lo que con  una, con una. 
       No emplees nunca el término medio; así, jamás escribas nada  con cincuenta palabras.

5.   Aunque no lo parezca, escribir es un arte; ser escritor es ser un artista, 
       como el artista del trapecio, o el luchador por antonomasia, que es el que 
       lucha con el lenguaje; para esta lucha ejercítate de día y de noche.

6.   Aprovecha todas las desventajas, como el insomnio, la prisión, o la pobreza; el primero
       hizo a Baudelaire, la segunda a Pellico y la tercera a todos tus amigos escritores; evita pues,
       dormir como Homero, la vida tranquila de un Byron, o ganar tanto como Bloy.

7.   No persigas el éxito. El éxito acabó con Cervantes, tan buen novelista hasta el Quijote.
       Aunque el éxito es siempre inevitable, procúrate un buen fracaso de vez en cuando para
       que tus amigos se entristezcan.

8.    Fórmate un público inteligente, que se consigue más entre los ricos y los poderosos. De
        esta manera no te faltarán ni la comprensión ni el estímulo, que emana de estas dos únicas
        fuentes.

9.   Cree en ti, pero no tanto; duda de ti, pero no tanto. Cuando sientas duda, cree; cuando
       creas, duda. En esto estriba la única verdadera sabiduría que puede acompañar a un
       escritor.

10.  Trata de decir las cosas de manera que el lector sienta siempre que en el fondo es tanto o
         más  inteligente que tú. De vez en cuando procura que efectivamente lo sea; pero para
         lograr eso tendrás que ser más inteligente que él.

11.  No olvides los sentimientos de los lectores. Por lo general es lo mejor que tienen; no como
        tú, que careces de ellos, pues de otro modo no intentarías meterte en este oficio.

12.  Otra vez el lector. Entre mejor escribas más lectores tendrás; mientras les des obras cada
         vez más refinadas, un número cada vez mayor apetecerá tus creaciones; si escribes cosas
         para el montón nunca serás popular y nadie tratara de tocarte el saco en la calle, ni te
         señalara con el dedo en el supermercado.

       

Augusto Monterroso,  Guatemala, 1944 - 2003

Monterroso y Cortázar, Managua, 1981

jueves, 31 de octubre de 2019

La norma y la imagen: J. M. G. Le Clézio: «El africano»

No eran ideas abstractas ni elecciones políticas. En él hablaba la voz de África y despertaban sus antiguos sentimientos. Sin duda, había pensado en el futuro cuando viajaba con mi madre, antes de la soledad y la amargura, cuando todo era posible, cuando el país era joven y nuevo, cuando todo podía surgir. Lejos de la ciudad corrompida y aprovechadora de la costa, había soñado con el renacer de África, liberada de su esclavitud colonial y de la fatalidad de las pandemias. Una especie de estado de gracias al margen de las inmensidades herbosas por donde avanzaban las manadas conducidas por los pastores, o de los pueblos de los alrededores de Banso, en la perfección inmemorial de sus paredes de adobe y sus techos de hojas.

El advenimiento de la independencia en Camerún y en Nigeria, y después, poco a poco, en todo el continente debió apasionarlo. Para él, cada insurrección debía de ser una fuente de esperanza. Y la guerra que acababa de estallar en Argelia, guerra en la cual sus propios hijos corrían el riesgo de ser movilizados, no podía parecerle sino el colmo del horror. 






J. M. G. Le Clézio, El africano, trad. Juana Bignozzi, Buenos Aires, Adriana Hidalgo Editora, 2007.

lunes, 21 de octubre de 2019

La norma y la imagen: Kaspar, de Peter Handke




Libre adaptación de la conocida historia de Kaspar Hauser, el niño criado en un agujero oscuro que entró en una ciudad alemana de 1824 con solo una frase y se convirtió en una curiosidad científica: un humano casi adulto sin lenguaje e influencias externas, una tabla rasa sobre la cual la sociedad y sus maestros científicos podían escribir con impunidad.


Kaspar es una obra escrita por el dramaturgo austríaco Peter Handke, Premio Nobel de Lietratura, 2019. Fue publicado en 1967. Fue el primer drama completo de Handke y fue aclamado en Europa como la «obra de teatro de la década»: un inocente casi sin palabras destruido por los intentos de la sociedad de imponerle su lenguaje .


Los individuos también pueden inventarse usando el lenguaje. En Kaspar, Handke escribe: «Ya tienes una oración con la que puedes hacerte notar... Puedes explicarte cómo te va ... Tienes una oración con la que puedes poner orden en cada desorden ... »




James R. Hamilton, «Handke's Kaspar, Wittgenstein's Tractates, and the successful representation of alienation», Journal of Dramatic Theory and Criticism, Spring 1995.

M. Read, «Peter Handke's Kaspar and the power of negative thinking»,  Oxford Journal, 1993.

Linda Eisenstein, «You Are The Lucky Owner of a Sentence», Theatre Perspectives International, May 1994.

miércoles, 10 de julio de 2019

La identidad en la ciudad: Poe, Benjamin y la novela negra por Ricardo Piglia

«Si Hamlet es el lector en tensión con el escenario de la corte y las disputas políticas que suponen las relaciones familiares en el poder, Dupin es el que está, como lector, en tensión en el escenario de la ciudad, entendida como el espacio de la sociedad de masas.

"El conocimiento social originario de las historias de detectives", dice Walter Benjamin, "es la perdida de las huellas de cada uno en la multitud de la gran ciudad." En un sentido podríamos decir que la figura del detective nace como efecto de la tensión con la multitud y la ciudad.

Poe localiza el género en París -la capital del siglo XIX, como decía Benjamin- y, desde luego, la ciudad es el lugar donde la identidad se pierde. "Es dificil mantener el orden en una poblacion tan masiva donde por así decirlo cada uno es un completo desconocido para todos los demás", señala un un informe de la policía de París en 1840. Benjamin ubica el genero de la serie de procedimientos de identificación del individuo anónimo y la nueva cartografía de la ciudad. La numeración de las casas, la huellas dactilares, la identificación de las firmas, el desarollo de la fotografía, el retrato de los criminales, el archivo policial, el fichaje. Las historias policiales, concluye Benjamin, surgen en el momento en que se asegura esta conquista sobre lo incógnito del hombre.

En esos mismos años, hacia 1840, Foucault sitúa el comienzo de la sociedad de vigilancia. Y el detective funciona a su modo, imaginariamente, en la serie de los sistemas de vigilancia y de control. Es su réplica y su crítica.

En el espacio de la masas y de la multitud anónima es donde surge Dupin, el sujeto único, el individuo excepcional, el que sabe ver (lo que nadie ve). O, mejor, el que sabe leer lo que es necesario interpretar, el gran lector que descifra lo que no se puede controlar.

No hay más que ver el modo en el que Dupin niega todos los medios de control usados por el prefecto para registrar una casa y vigilar a un individuo en «La carta robada» (ese gran texto sobre la lectura): no son los medios mecanicos los que permiten controlar el delito, diría Poe, sino a la inteligéncia, la capacida de identificarse con la mente del criminal, las sofisticadas técnicas de interpretación de Dupin.

Dupin, el hombre aislado, va a toparse, a su manera, con los misterios de la ciudad, con los misterios de París, con el mundo amenazador de la masa. La multitud es la experiencia subjetiva de la sociedad de masas en las redes de la gran ciudad. 



Ricardo Piglia, El último lector, Barcelona, Anagrama, 2005,  pp.81-82.

lunes, 8 de julio de 2019

La norma y la imagen: Lakoff terminator

«[...] Si proyectamos lo anterior sobre la nación, ya tenemos la política radical del ala derecha, mal llamada «conservadora». Los buenos ciudadanos son los disciplinados –aquellos que ya se han hecho ricos o autosuficientes– o los que están en vías de conseguirlo. Los programas sociales «envician» a la gente, porque les dan cosas que no se han ganado y hacen que continúen siendo dependientes. Son, por tanto, malos y hay que suprimirlos. El gobierno está ahí únicamente para proteger a la nación, para mantener el orden, para administrar justicia (castigos) y para garantizar el comportamiento ordenado y la promoción de los negocios.
Los negocios (el mercado) son el mecanismo mediante el cual las personas disciplinadas llegan a ser autosuficientes, y la riqueza es la medida de la disciplina.


Entra en escena el Terminator

Entra en escena el Terminator: lo último, el no va más en cuanto a alguien estricto, el tipo duro extraordinario. El campeón mundial de culturismo tiene la última palabra en lo referente a disciplina. ¿Qué mejor estereotipo para la moral del padre estricto? Esta es la razón de que fuese Schwarszenagger –y no otro famoso, como Jay Lenno, Rob Lowe, Barbra Streisand– quien pudiese activar un estereotipo estricto y, con él, los valores conservadores republicanos.

Lo peculiar de California es Arnold y la cultura del cine, sin embargo, ese mecanismo estaba ya en el trasfondo de las victorias republicanas en las elecciones de 2002 y en las que se han celebrado en todo el país desde los tiempos de Ronald Reagan, pero sobre todo en esta última década, en la que los republicanos han dominado el arte de activar la imagen del padre estricto en la mente de los votantes (...).»

George Lakoff, No pienses en un elefante. Lenguaje y debate político, Foro Complutense. Madrid. 2007, p. 68.


jueves, 4 de julio de 2019

Roth y Levi: el oficio y el "lavoro ben fatto"

LEVI: [...] «En Auschwitz tuve ocasión de observar con alguna frecuencia un curioso fenómeno. La necesidad del lavoro ben fatto es tan fuerte, que empuja a la gente a cumplir su cometido incluso en situaciones de esclavitud. El albañil italiano que me salvó la vida dándome de comer durante seis meses, de tapadillo, odiaba a los alemanes, su comida, su lengua, su guerra, pero cuando lo pusieron a levantar paredes, las levantó rectas y sólidas, no por pura obediencia, sino por dignidad profesional».

(...)

ROTH: [...] «La descripción y análisis de tu atroz recuerdo de aquel "gigantesco experimento social y biológico" de los alemanes están gobernados por una preocupación cuantitativa ante los modos en que un hombre puede verse transformado o roto, para así perder sus propiedades características, igual que una sustancia se descompone en una reacción química.»

Philip, Roth, El oficio: un escritor, sus colegas y sus obras, Barcelona, Seix Barral, 2001, p. 16, 19.


La norma y la imagen: En el aniversario de Matrix

El 20º aniversario de la película Matrix (Hermanas Wachowski, 1999) nos ha recordado el título que para la colección «Cine y derecho» en Tirant lo Blanch escribió Iñigo de Miguel Beriain de la Universidad del País Vasco - Euskal Herriko Unibertsitatea (Grupo de Investigación Cátedra de Derecho y Genoma Humano):

«Matrix es una de esas obras que tienen la rara virtud de replantear los viejos problemas de filosofía, adaptándolas a unas circunstancias futuras perfectamente plausibles, sin privarlos por ello de un ápice de su consistencia. Nacido a su sombra, este libro analiza, a través del estudio riguroso de los hechos narrados en la obra, temas tan interesantes como la posibilidad del conocimiento real, la necesidad de actuar éticamente, o la influencia de la ciencia en la sociedad del futuro. 

Se trata, por tanto, de un texto que navega entre aguas tan turbulentas como las del escepticismo, la lucha por la libertad, la salvaguarda de la dignidad humana, o los peligros que encierra la biotecnología, siempre con el fin de proporcionar al lector una visión renovada de los dilemas que, desde hace ya tanto, conmocionan nuestra existencia.»

jueves, 18 de abril de 2019

Una revolución extraña y el deseo de ser punk


«En casa, mi padre estaba viendo el telediario; no parecía triste ni de mal humor. Le pedí que me contara la historia de la canción de la revolución de los claveles. Me la había contado el año pasado, pero ya no me acordaba bien. De lo que sí me acordaba era de que esa revolución había empezado con una canción que pusieron por la radio.
Mi padre quitó el sonido de la tele y me dijo que él tenía más o menos mis años cuando fue esa revolución. Hubo dos canciones que sirvieron de señal. La primera sonó a las once de la noche, se llamaba «Y después del adiós», era para pedir que todo el mundo estuviera preparado. La segunda, «Grândola, Vila Morena», fue la que se hizo más famosa, sonó a las cero veinticinco de la noche del día 25 de abril. Era la señal para que los capitanes revolucionarios y todos los que estaban con ellos ocuparan los puntos estratégicos del país.
Fue una revolución extraña impulsada por militares de izquierdas que estaban en contra de la guerra colonial y secundada enseguida por millones de personas cansadas de la pobreza, de las dificultades de una política sucia«

Belén Gopegui, Deseo de ser punk, Barcelona: Anagrama, 2009, pp. 145-146.



miércoles, 20 de marzo de 2019

Chéjov en la calle 42


Vania en la calle 42 (Louis Malle, 1994) es una de las mejores «pequeñas películas» de la historia del cine. Fruto de la confluencia de una serie de felices coincidencias que van desde el encuentro de Louis Malle, al final de su vida, con los ensayos que el director teatral André Gregory hacía de un Tío Vania adaptado por David Mamet, en un pequeño teatro de Nueva York, al estado de gracia de actores como Wallace Shawn o Julianne Moore, el filme trasciende las posibilidades del teatro filmado para constituir una obra de arte originalísima llena de sugerencias para quienes les interese el estudio de las pasiones y los conflictos humanos. 

Escribió el sociólogo T. H. Marshall, en sus célebres ensayos sobre la ciudadanía, que la desigualdad podría mantenerse siempre que no generara en aquellos que la padecían, la sensación de merecer una vida mejor. Pero, ése es, justamente, el conocido lamento de Voinitski. 

La frustración, la sensación de vida malgastada, la crítica al mérito académico, fueron temas sobre los que Chéjov escribió y que el autor de Glengarry Glen Rose, David Mamet, supo sublimar con una serie de estilemas muy personales que evocan su propio universo temático: el revés del sueño americano, los desajustes profundos del modelo socio-económico del capitalismo, las promesas no cumplidas de la tierra de las oportunidades, la decepción sobre los nuevos valores morales que la modernidad debería haber traído consigo. 

La extraordinaria intuición y sensibilidad humana del dramaturgo ruso todavía permite ilustrar cuestiones actuales como los efectos a pequeña escala de las grandes ideas sociales, jurídicas y políticas. Este libro aborda el filme de Malle a partir de las ideas de decepción y de mérito personal, sin olvidar otras cuestiones que interesan a los lectores de esta colección: la esperanza, el poder, la ecología o la solidaridad.

De la «Introducción», Jesús García Cívico, Vania en la calle 42: mérito y decepción, Valencia: Tirant lo Blanch, 2018.


jueves, 13 de diciembre de 2018

Imre Kertész: «Liquidación», un fragmento

«[...] El hombre de la catástrofe carece de destino, carece de cualidades, carece de carácter. Su horrendo entorno social —el Estado, la dictadura, o llámalo como quieras— lo atrae con la fuerza de un remolino vertiginoso, hasta que renuncia a oponer resistencia y el caos brota en él como un géiser hirviente... A partir de ese momento, el caos se convierte en su hogar. Ya no existe para él el regreso a un centro del Yo, a la certeza sólida de lo irrefutable del Yo: es decir, se ha perdido, en el sentido más estricto y verdadero de la palabra. Este ser sin Yo es la catástrofe, es verdadero Mal, sin ser, por extraño que parezca, él mismo malvado, aunque sea capaz de todas las maldades, dijo Bé. Han vuelto a cobrar vigencia las palabras de la Biblia: resístete a la tentación, cuídate de conocerte a ti mismo, porque de lo contrario estás condenado, dijo.»

KERTÉSZ, Imre, Liquidación, Madrid, Alfaguara, p. 49.


viernes, 2 de noviembre de 2018

Weiwei: sunflowers seeds

En uno de sus trabajos más famosos, Ai Weiwei llenó la sala de turbinas de la Tate Modern con millones de pipas de girasol de porcelana hechas a mano por artesanos chinos. Combinando su interés por el readymade con sus inclinaciones políticas, Sunflower Seeds es una muestra de la sencilla pero aun así poderosa obra del artista chino. La reputación de Ai Weiwei excede los límites del mundo del arte. Con sus performances y obras de arte apropiacionista basadas en objetos preexistentes, Ai Weiwei se ha asegurado, no sin cierta polémica, un lugar entre los artistas conceptuales más importantes del mundo, aunque también es conocido como un fenómeno de los medios sociales, un activista político y un comprometido defensor de la libertad de expresión en su China natal, donde pasó 81 días detenido en 2011. [...] 

Sunflowers seeds, Weiwei, 2010


El arte de Weiwei está ligado al activismo. Como activista, ha criticado al gobierno chino por su postura respecto a la democracia y los derechos humanos. Su obra se ha inspirado también en casos de corrupción gubernamental y encubrimientos en China, particularmente el caso del derrumbe de escuelas en Sichuan tras el terremoto de 2008. Las pipas de girasoles de esta obra puede recordarles a los ciudadanos chinos los carteles de la época de la Revolución Cultural (1966-1976) que presentaban a Mao Tse-tung como el sol y a la masa del pueblo como girasoles vueltos hacia su persona. El propio Ai recuerda haber compartido con otros en tiempos de penuria, represión e incertidumbre unas humildes pipas y lo ve hoy como un gesto profundo de amistad y compasión humana y una metáfora de la forma en que la lucha por el derecho es una cuestión individual y a la vez colectiva. El conjunto entero de su obra puede entenderse como un alegato en torno a la libertad de expresión.

miércoles, 10 de octubre de 2018

Annette Messeguer: «Las prohibiciones»

Annette Messager: «Vivimos en una sociedad llena de prohibiciones, pero el arte sigue siendo un ámbito de libertad»

EL IVAM DEDICADA UNA EXPOSICIÓN A LA ARTISTA GALARDONADA CON EL PREMIO JULIO GONZÁLEZ

IVAM julio 2018 (Original en la página del IVAM)

Messager: Foto de grupo IVAM

Nota Annette Messager

València. El director del Institut Valencià d’Art Modern, José Miguel G. Cortés y la artista, Annette Messager, comisarios de la muestra, han presentado la exposición Annette Messager. Púdico-Público, acompañados por Juan Merino, Director de la Red Comercial Valencia y Baleares del Banco Sabadell; Marie-Cécile Le Luec, directora del Instituto Francés Valencia; Joël Girard, agregado cultural de la embajada de Francia en España; y Philippe Grimminger, representante de la Sucesión Julio y Roberta González. La artista será la primera mujer en quince ediciones en recibir mañana jueves 5 de julio el Premio Julio González, un galardón que ha reconocido a artistas como Cy Twombly, Anish Kapoor, Markus Lüpertz o Jasper Johns.

“La exposición recoge los últimos 20 años de trayectoria de la artista francesa cuya obra destaca por una sólida actitud crítica, un evidente manifiesto feminista y por bucear en la mente humana”, ha destacado el director del IVAM sobre la exposición que reúne principalmente instalaciones multimedia, dos de ellas de gran formato, junto con dibujos y esculturas.

El título de la exposición ‘Púdico-Público’ ya anuncia el carácter ambiguo de la obra de Annette Messager que se sitúa “entre lo poético y lo político, entre la risa y el espanto”, ha explicado José Miguel G. Cortés. “Lo ‘Público’ podría hacer referencia al sexismo, el racismo y la homofobia de gran parte de la sociedad, mientras que lo ‘Púdico’ alude a aspectos ocultos, mágicos y misteriosos de sus obras”, ha matizado.

La artista se apropia en sus instalaciones de elementos como lápices, peluches o cojines y tejidos como lanas, telas o cuerdas vinculados con lo femenino, lo que la ha situado en planteamientos feministas, una etiqueta que la propia Annette Messager rechaza. “No me gustan las exposiciones de mujeres artistas, evito participar porque es como si nos metieran en un nuevo gueto. Yo quiero exponer con buenos artistas, ya sean hombres o mujeres, o transexuales no me gustan las categorías”, afirma tajante.

Messager pertenece a la generación convulsa de Mayo de 1968, con la que comparte la actitud crítica y que reconoce como “un movimiento muy importante”. En este sentido, la artista ha señalado que “frente al lema de Mayo del 68 de ‘Prohibido prohibir’ ahora vivimos en una sociedad llena de prohibiciones. Somos menos libres que hace veinte años. Ahora está prohibido envejecer y dentro de poco estará prohibido morir. Sin embargo, el arte sigue siendo un ámbito de libertad”, ha apostillado.

Las obras de la exposición generan habitaciones y grupos temáticos en un recorrido que evita la linealidad, “pasando de las obras más abigarradas a las más sencillas”, según ha comentado el director y comisario de la muestra que incluye instalaciones como ‘Motion/Émotion’ (2010-12), un carrusel en movimiento del que cuelgan objetos como un tutú entrelazado con una peluca o ‘Sleeping deepred’ (2018), la obra más reciente mostrada en el IVAM, un saco de dormir acolchado que nos recuerda sus dibujos de úteros.

Jesús García Cívico. Photo: Greta Rueda


domingo, 1 de abril de 2018

«Memorias del subdesarrollo: El giro descolonial del arte de América Latina» un artículo de David Marcial en El País

La favela como arte exquisito

El Museo Jumex de Ciudad de México presenta ‘Memorias del subdesarrollo’, una muestra sobre el giro descolonial del arte latinoamericano entre los 60 y 80

por David Marcial Pérez

El País, 30 de marzo de 2018

«La primera obra de la exposición es un manifiesto: "El hambre de América Latina no es solo un síntoma alarmante: es el nervio de nuestra sociedad. Nuestra originalidad es nuestra hambre y nuestra mayor miseria es que esta hambre siendo sentida, no es comprendida. Al observador europeo, los procesos de creación artística del mundo subdesarrollado solo le interesan en la medida en que satisfagan su nostalgia de primitivismo", dejó escrito en La estética del hambre, de 1965, Glauber Rocha, padre del Cinema Novo brasileño y sus galerías de hambrientos, su crudo miserabilismo arrojado a la cara de la propaganda de la dictadura militar.

Exposición Memorias del subdesarrollo, El giro descolonial en el arte de América Latina, 1960-1985 en el Museo Jumex Ciudad de México. MONICA GONZÁLEZ EL PAÍS



"En este manifiesto está todo. Brasil fue uno de los primeros en indagar en un giro descolonial en el discurso artístico 30 años antes de que la teoría crítica incorporara los estudios descoloniales", explica Julieta González, directora artística del Museo Jumex y curadora de Memorias del subdesarrollo, una muestra con una primera residencia en el Museo de Arte Contemporáneo de San Diego, y que ahora aterriza en la capital mexicana desplegando el trabajo de más de 50 artistas durante las tres décadas –del 60 al 80– en que el arte latinoamericano ensambló un discurso propio escarbando en las grietas entre modernidad y subdesarrollo».

Glauber Pedro de Andrade Rocha (14 de marzo de 1938 - 22 de agosto de 1981)