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domingo, 7 de enero de 2024

Dos imágenes de Seneca Falls

La Convención de Seneca Falls fue la primera convención sobre los derechos de la mujer en Estados Unidos, realizada del 19 de julio al 20 de julio de 1848 en Seneca Falls (Nueva York). Fue organizada por Lucretia Mott y Elizabeth Cady Stanton.

El resultado fue la publicación de la Declaración de Seneca Falls (o Declaración de Sentimientos, según las propias autoras), un documento basado en la Declaración de Independencia de los Estados Unidos en el que denunciaban las restricciones, sobre todo políticas, a las que estaban sometidas las mujeres: no poder votar, ni presentarse a elecciones, ni ocupar cargos públicos, ni afiliarse a organizaciones políticas, ni asistir a reuniones políticas.




La reunión fue convocada en la prensa “para discutir la condición y los derechos sociales, civiles y religiosos de las mujeres” y pretendía formar parte de los movimientos de reforma social que caracterizaban la dinámica política en EE. UU. desde la presidencia del demócrata  (1829-1837) Andrew Jackson hasta la Guerra de Secesión.


La Declaración de Seneca Falls, también conocida como la Declaración de Sentimientos y Resoluciones de Seneca Falls, es un documento norteamericano resultado de la reunión celebrada el 19 y 20 de julio de 1848 firmado por sesenta y ocho mujeres y treinta y dos hombres1​ de diversos movimientos y asociaciones políticas de talante liberal y próximos a los círculos abolicionistas, lideradas por Elizabeth Cady Stanton y Lucretia Mott para estudiar las condiciones y derechos sociales, civiles y religiosos de la mujer.

Fue Elizabeth Cady Stanton quien se encargó de redactar la declaración de principios y las resoluciones que finalmente se aprobaron. En su redacción la hizo adoptar la forma de la Declaración de Independencia (EE.UU. 1776)​ con lo que consiguió cargarla con una poderosa fuerza de convicción y de significado histórico.

La declaración se enfrentó a las restricciones políticas: no poder votar, ni presentarse a elecciones, ni ocupar cargos públicos, ni afiliarse a organizaciones políticas o asistir a reuniones políticas. Iba también contra las restricciones económicas: la prohibición de tener propiedades, puesto que los bienes eran transferidos al marido; la prohibición de dedicarse al comercio, tener negocios propios o abrir cuentas corrientes y se expresaba en contra de la negación de derechos civiles o jurídicos para las mujeres.

Consta de doce decisiones e incluye dos grandes apartados: las exigencias para alcanzar la ciudadanía civil para las mujeres y los principios que deben modificar la costumbres y la moral. Once de las decisiones fueron aprobadas por unanimidad y la número doce, la que hace referencia al voto, por una pequeña mayoría.

Está considerada como el texto fundacional del feminismo como movimiento social. Fue una de las expresiones colectivas del feminismo contemporáneo a diferencia de textos anteriores como la Declaración de los Derechos de la Mujer y de la Ciudadana (1791) de Olimpia de Gouges o Vindicación de los derechos de la mujer (1792) de Mary Wollstonecraft.​



Capitolio. Monumento a Lucretia Mott, Elizabeth Cady Stanton y Susan B. Anthony

miércoles, 5 de octubre de 2022

Cine frente estereotipos: dos títulos interesantes para las imágenes del feminismo

El día que me convertí en mujer (Marzieh Makhmalbaf, 2000)

La visionaria directora iraní Marzieh Makhmalbaf firmó esta joya, estructurada en tres episodios que cuentan las historias de tres mujeres en diferentes etapas de la vida. Primero, una niña ante su noveno cumpleaños, el momento en que debe dejar atrás la infancia y asumir su rol como mujer. Segundo, una joven esposa que participa en una carrera de bicicletas para mujeres, en contra de los deseos de su familia. Y tercero, una anciana que quiere compensar años de represión.

Quiero ser como Beckham (Gurinder Chadha, 2002)

Pese a parecer una película que te encontrarías un sábado por la tarde en la sobremesa televisiva, esta película de Gurinder Chadha es todo un descubrimiento: tolerancia, respeto, diversidad, aceptación de la diferencia y, sobre todo, mujeres -femeninas, masculinas, qué más da- que están orgullosas de jugar al fútbol y tener como ídolo a David Beckham, y no a Kim Kardashian. Una de las mejores películas sobre fútbol, y tantas otras cosas más.

Certain women: Vidas de mujer (Kelly Reichardt, 2016)

Kelly Reichardt es otra de las grandes cineastas contemporáneas, aunque no haya logrado pisar nunca las carteleras españolas hasta su reciente First Cow. Con esta reciente película, construyó un mosaico de situaciones protagonizadas por mujeres en las que exponer lúcidas reflexiones sobre la feminidad, y contó en el reparto con Michelle Williams, Kristen Stewart y Laura Dern.

Women without men (Shirin Neshat, 2009)

Adaptación de la novela de la iraní Shahrnush Parsipur, esta película alemana de Shirin Neshat nos lleva al Irán de los años 50, momento en el que un Golpe de Estado desata el caos. Allí, cuatro mujeres se encontrarán en un refugio y lanzarán con su convivencia interesantes mensajes de sororidad en un entorno sin hombres. El papel de la mujer en esta época se revela aquí con toda su amargura, a la vez que se elabora un acertado retrato histórico.

Fotogramas: las mejores películas feministas




lunes, 9 de marzo de 2020

La norma y la imagen: Extistential Comics y el Día de la Mujer


La vindicación de los derechos de Mary Wollstonecraft
por Corey Mohler






El ingeniero de software Corey Mohler (Portland,1985) creó la web Existential Comics en 2013.

jueves, 11 de septiembre de 2014

Schneemann y tabú. "Feminidad y neodadaísmo": un artículo de Ángela Molina en El País


Carolee Schneemann (Fox Chase, Pensilvania, 12 de octubre de 1939) es una artista visual estadounidense, conocida por sus discursos sobre el cuerpo, la sexualidad y de género. Recibió un B.A. de la Bard College y un M.F.A de la Universidad de Illinois. Su obra se caracteriza principalmente por la investigación de las tradiciones visuales, los tabúes, y el cuerpo del individuo en relación a las entidades sociales.

Water Light/ Water Needle, Performance, 1966

 Sus obras se han exhibido en el Museo de Arte Contemporáneo de Los Ángeles, el Museo de Arte Moderno de Nueva York, y el London National Film Theatre. Schneemann ha enseñado en varias universidades, incluyendo el California Institute of the Arts, la School of the Art Institute of Chicago, la Hunter College y la Universidad Rutgers, donde fue la primer profesora de arte contratada. Además, ha publicado ampliamente, produciendo obras, tales como Cézanne, She Was a Great Painter "Cézanne, fue una gran pintora" (1976) y More than Meat Joy: Performance Works and Selected Writings "Más de carne Alegría: Obras de rendimiento y Escritos seleccionados" (1997).


Splash


Kitsch´s Last Meal




Meat Joy (again)




Las obras de Schneemann se han asociado con una variedad de clasificaciones de arte como Fluxus, 
Neo-Dada, Beat Generation, y Happening




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Feminidad y neodadaísmo
por Ángela Molina
de El País, 8 de septiembre de 2014


La década seminal del arte feminista comenzó en 1962, unos años de excesos y luchas nunca suficientemente canonizados, y mejor, no sea que a algunos comisarios y conservadores les dé por amansarlos y cebarlos, como ocurre hoy con algunas figuras de la performance (Marina Abramovic, qué pesadez) o la pobre Louise Bourgeois, sometida a la inflación que provocan dealers y ferias de tercera. El sello distintivo de aquellas autoras fue su afán por integrar completamente el arte con la vida, identificar y relacionar lo que se les enseñó a ignorar o lo que se les recompensó por hacer (o por no hacer). Una actitud que se correspondía con la transgresión de toda una poética del lenguaje visual occidental que durante siglos situó a la mujer como objeto de contemplación: musa, modelo, virgen o ramera. Si a eso añadimos la necesidad de señalar las atrocidades de la guerra, la denuncia de la dominación humana sobre el mundo animal y la naturaleza, y la manipulación de los mass media, tenemos una plétora de autoras capaces de crear un capítulo propio dentro de la historia del arte, a la altura del dadaísmo o el expresionismo. Carolee Schneemann, Nancy Spero, Ana Mendieta, Niki de Saint-Phalle, Yoko Ono, Valie Export, Adrian Piper o Martha Rosler forjaron un vocabulario estético radical con el que explorar el trato discriminatorio a la mujer y responder a la violencia del Estado, en las políticas encubiertas de Estados Unidos en Sudamérica y en el sureste asiático. Para ello, utilizaban el cine, el vídeo, el arte electrónico y, sobre todo, la performance, una vía para eliminar la estructura metafórica del arte y hacerlo más directo. No ha vuelto a darse una generación así.


Carolee Scheemann, Meet Joy, 1964


Durante los últimos años se han hecho esfuerzos por rehabilitar a estas artistas cuyas obras no sólo no han caducado sino que permanecen vigentes. El caso de Carolee Schneemann (Pensilvania, 1939) es singular, por ser una autora que clara y directamente identificó el maltrato y el desprecio a la mujer con un asunto universal de derechos humanos.


Ahora, el MUSAC presenta por primera vez en España el trabajo de esta autora conocida por las performances Meat Joy (1964), convertida en acción orgiástica en la que hombres y mujeres forcejean para hacerse con materiales carnosos desagradables, e Interior Scroll (1975), que ella misma interpretó sobre un escenario, completamente desnuda y cubierta de barro, adoptando poses de modelos de dibujo al natural mientras extraía de su vulva un rollo de papel con textos feministas.


Schneemann identificó clara y directamente el maltrato y el desprecio a la mujer con un asunto 
universal de derechos humanos.


Las obras de Schneemann se leen hoy como una crónica escrita antes de los tiempos en que todo parece estallar. Y es así como el título, Obras de Historia, resulta idóneo por representar la foto fija de los últimos cincuenta años del mundo, que son también los de la artista, desplegados en las salas del museo en una gran instalación compuesta por imágenes extraídas de los medios de comunicación y de performances filmadas, esculturas móviles y sonoras, dibujos combinados con diversos materiales y fotomontajes.


Schneemann tocó todo, trabajó muy frecuentemente con sus colegas de generación (Claes Oldenburg, Robert Rauschenberg, Robert Morris, Erró, Yvonne Rainer) y consiguió la casi imposible unión del neodadaísmo con la feminidad. El resultado de toda aquella reivindicación es una ingenua esperanza, en su momento blanco fácil del desprecio de algunos artistas (Andy Warhol) y hoy de políticos de uno y otro pelaje.


Obras de Historia. Carolee Schneemann. MUSAC. Avenida de los Reyes Leoneses, 24. León. Hasta el 7 de diciembre.

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