jueves, 12 de marzo de 2026

Jia Zhangke en la asignatura Retos actuales del Estado (UJI)

Durante el curso académico 2025-2026, varias sesiones de la asignatura Retos actuales de la Administración Pública y del Estado se dedicaron al estudio de la evolución del Estado y de la Administración Pública en China. En esas sesiones, distintos grupos de estudiantes expusieron varios epígrafes del programa y utilizaron como apoyo la película Still Life (2006) distribuida en España como Naturaleza muerta , de Jia Zhangke, que permitió ilustrar de manera especialmente expresiva los procesos de transformación territorial, económica y social vinculados a la modernización china. El recurso a esta obra cinematográfica facilitó una aproximación más concreta y sensible a fenómenos como el desplazamiento de poblaciones, las grandes infraestructuras públicas, la reordenación del espacio y el impacto humano de determinadas decisiones estatales.

El cine de Jia Zhangke resulta especialmente valioso para comprender la evolución del Estado y de la administración pública en China porque muestra, desde abajo, cómo las grandes transformaciones institucionales penetran en la vida ordinaria. Sus películas no ofrecen una teoría explícita del poder, pero sí un archivo sensible de sus efectos. En ellas aparecen el desplazamiento de poblaciones, la reorganización del territorio, la urbanización acelerada, la desaparición de formas de vida tradicionales y la producción de nuevas subjetividades adaptadas a la economía de mercado.

En Still Life, por ejemplo, la presa de las Tres Gargantas permite observar una intervención pública de escala gigantesca, con toda su mezcla de planificación, promesa modernizadora y coste humano. En The World, el espacio administrado del parque temático sugiere una gobernanza orientada al espectáculo, al consumo y a la circulación controlada. En A Touch of Sin, la violencia dispersa deja ver las fracturas sociales que el crecimiento económico y la racionalidad administrativa no logran absorber del todo.

Por eso, Jia Zhangke ayuda a pensar el Estado chino menos como abstracción jurídico-política que como experiencia material y afectiva. Su cine hace visible cómo la administración pública ordena espacios, tiempos y conductas, y cómo ese proceso produce integración, desarraigo, disciplina y también formas calladas de resistencia.