miércoles, 17 de octubre de 2012

escultura axiológica: libertad y venga, va, hazme una fotina (libertad con frudakis)


"nuestras vidas son los niños que van a nadar en el mar que es el morir ¿pero son nuestras vidas los niños que van a nadar en el mar?"
J. G. Cívico, "aforismos en Word, poemas con autoreverse", Valencia, La gata inquilina ed., 2012


"Freedom" Zenos Frudakis. Escultura en bronce. 16th y Vine Street (Philadelphia) 

"Freedom" Zenos Frudakis. Escultura en bronce. 16th y Vine Street (Philadelphia)

"Freedom" Zenos Frudakis. Escultura en bronce. 16th y Vine Street (Philadelphia)

Zenos Frudakis y "Freedom" Zenos Frudakis. Escultura en bronce. 16th y Vine Street (Philadelphia)






gracias a E. P.

jueves, 4 de octubre de 2012

valencia-graffiti (II)

 
 

“Habría que prohibir esto o lo otro”. He aquí la forma más común de manifestar nuestras preferencias pero también nuestros miedos. De entre todas, sólo ha de inquietarnos si la pronuncia el hombre de carácter político. Como todos con ese prohibir esto o lo otro sólo hace que exponer públicamente (con una desinhibición ya sospechosa) sus gustos y sus aprensiones, aunque a diferencia de todos éste opta con bastantes garantías a verlas reflejadas en el BOE.


 
"Esta es tu verdad y esta la mía", he ahí la forma en que suelen acabr muchas disputas sobre cuestiones estéticas, morales o de justicia. De lo que no tiene verdad se acaba predicando la verdad dos veces.
 
 
 
 

Justicia poética: Cuando la hago / la pago.
 
 

Justicia disfuncional: ojo por diente.
John Rawls prestigioso filósofo político propuso que en la posición original, bajo lo que llamó “el velo de la ignorancia”, abandonaríamos la parcialidad para encontrar algo más justo. ¡Vamos! ¿Es que nadie en su sano juicio elegiría simplemente permanecer allí?
 

ius limitum: como en famoso juicio del rey salomón, la auténtica madre de la constitución, de una Grundnorm no meramente hipotética, esto es, de la constitución como momento autopoyético, como “magma de significado” al confuso decir de Castoriadis, es, seguramente, el grupo social que más ha cedido en la consecución de un consenso (por supuesto más allá de la forma en que se haya cohonestado posturas contradictorias) 

Las drogas tienen un depurado sentido de la justicia restaurativa: te quitan exactamente en la misma medida en que antes te habían procurado. 
 

La justicia tiene que ver con el odio pero no necesariamente con el odio al adversario, al contrario, a la otra parte en el juicio… 
 

No pudiendo rebatir que a fuerza de repetirse la injusticia cobra fuerza de ley, apenas me pregunto con horror por qué a la mínima discrepancia van todos al juzgado corriendo como locos.  
 
 
Psicología social de los ideales axiológicos: ¿es qué no saben lo que significa la palabra “justicia”? ummh… ¿tiene que ver con los baños de sangre? 
 
 
 
Los únicos crímenes que uno estaría interesado en comprender (que no en justificar) son aquellos que se han perpetrado con desinterés y por supuesto sin móvil. En lo contrario no podría evitarse hallar el testimonio de quien no ha andado todo lo que debía antes de verse obligado a circular… ¿Qué otra cosa se podría decir entonces del gulag, del holocausto, de las continuas masacres de oriente, del diario asesinato de áfrica, salvo la terrible mentira de que no pertenecen a este mundo o la reconfortante, falsa, peligrosa idea de adjudicarle a unos monstruos o unos locos su autoría? Ay, cuando se ha mirado el cielo demasiado tiempo de rodillas no se acaba de distinguir el rostro de quién habrá de escarmentarnos: enfangarse en justificaciones quiméricas allá en el débil terreno de los motivos, he ahí la forma en que a la transgresión se le permite ser superada en tiempo y en dureza por la penitencia… En ese desfase ya cansino, en este hastío, en esa desproporción, por cierto, anida el más predecible corolario de la más baja servidumbre.
 
 
 

¿coto vedado?


photos: J. G.Cívico
texto: Cívico, J. G.,  "aforismos en word, poemas con autoreverse" valencia, 2012.

miércoles, 19 de septiembre de 2012

cosas que no se llevaron de casa: a propósito del foro de alternativas europeas en valencia

El pasado día 13 de septiembre se celebró en Fusionart Multiespacio de Benimaclet, el I Foro de Participación Ciudadana organizado por Alternativas Europeas en Valencia.
European Alternatives (EA) es una asociación de la sociedad civil, apolítica, aconfesional y no lucrativa dedicada a explorar el potencial de una cultura política trasnacional. En EA defienden que los retos de la democracia participativa, la igualdad social y la innovación cultural no pueden ser correctamente comprendidos a través de los conceptos y en el marco del estado-nación.
Es por eso que su mirada se centra en el parlamento europeo con el objetivo de promover y apoyar iniciativas civiles de forma transeuropea que promuevan la democracia, la igualdad y la cultura a través de eventos públicos, investigaciones, proyectos juveniles, publicaciones y campañas de una ciudadanía participativa y consciente en una democracia plural y más activa.

Sara Serrano y Mara Gabrielli organizaron y presentaron la jornada con mucho esfuerzo personal e inteligencia


El día 13 éramos unas 20 personas las que nos sentamos a hablar en la cómoda sala de Fusionart, en el I Foro de Participación Ciudadana: algunos ciudadanos hablando de política, de imaginarios y de precariedad. 
Adoración Guamán de la Universitat de València presentó una ponencia titulada "Precarizando la precariedad: una reforma contraria a los trabajadores" y por mi parte pude hablar (en términos elogiosos) de la propuesta de Renta Básica o Ingreso Ciudadano. No sé mucho de economía pero me interesa la cuestión de la desigualdad social, y más ahora que se actualiza (otra vez) la vieja y fea, rancia historia de cómo los ricos roban a los pobres.

Uno mismo con Adoración Guamán, una profesora comprometida, como se decía antes.


Hubo luego una mesa redonda donde fue un placer poder escuchar a José Beltrán hablar de Bourdieu y de los imaginarios sociales. Creo que fue estimulante para todos. Fue sano escuchar a Javier Hurtado (DEMYC) quien aportó el punto de vista más liberal, creo que de forma honesta y sincera. No siempre es un placer discutir. En este caso lo fue. Tenía ganas de escuchar a Demetrio Gómez (FERYP) quien conoce bien la realidad y las posibilidades de la cultura gitana pero además es un tipo valiente y comprometido con las causas que llamamos justas.

El People Power Participation (PPP) es una de los pilares de European Alternatives


¿Qué más? ah, sí, sí, un grupo de (muy) jóvenes ciudadanos presentó una propuesta que llamaron con juvenil inspiración "Benimaclet fá" (Benimaclet hace): una invitación a la autogestión local y a los valores más solidarios más allá de la supervivencia inmediata.

"Benimaclet fá", una propuesta y, en lo que a mí me toca, una lección. Una lección para mí que pensaba que se lo habían llevado todo, que todo se había perdido para siempre arrastrado bajo el lodo de esta estafa obscena cometida a cara descubierta, una lección para mí que no sabía que no había sido así, y por ello me sorprendió, bueno va, me emocionó, ver que los especuladores, los bigotes, los ladrones de esta crisis como rateros ignorantes que dejan colgado en la pared el cuadro de vanguardia pensando que carece de valor, habían dejado, digo, pensando que no valía nada, que era una mierda, que no tenía valor, habían dejado en casa pensando que no tenía valor porque no se puede vender, porque no se puede comprar, habían dejado sin llevarse, digo, la ilusión de cuatro chicos, su dignidad, acaso su esperanza. Un peluquero, un maestro, un trompetista, una chica que empieza un master en Barcelona. Cuatro chicos: un trozo de futuro intacto en casa.


martes, 11 de septiembre de 2012

a imagen de la guerra: un texto de todorov


niños jugando a la guerra


"El verano de 2012, como el de 2011, ha estado sembrado de ecos de guerra, aunque en esta ocasión en un país árabe distinto, Siria, en vez de Libia. Y no son las fuerzas occidentales (las nuestras) las que aplastan al infame enemigo, sino que se trata de una guerra civil de la que, al menos en teoría, no somos más que meros espectadores. La impresión general que saco de mis aproximaciones veraniegas a los medios de comunicación es la de la fascinación ante el espectáculo bélico. Hay una frase que capta y, al mismo tiempo, encarna el estado de ánimo que caracteriza esos reportajes militares; es una frase de la prestigiosa periodista Florence Aubenas. Después de describir un convoy que se disponía a ponerse en marcha para combatir, añadía: “A los lados, los niños forman un pasillo de honor, deslumbrados, tan sobrecogidos de admiración que no osan acercarse a esos hombres”. Dado que la autora no se atreve a hacer ningún comentario sobre ese deslumbramiento infantil, que es una trágica consecuencia del conflicto, el resultado es que se nos está invitando a nosotros —tanto periodistas como lectores— a compartir esa experiencia de asombro.
En la prensa, la fascinación se traduce en una sobreabundancia de imágenes: la guerra es fotogénica. Página tras página, contemplamos las ruinas humeantes de los edificios, los cadáveres expuestos en la calle, los malos a los que llevan a interrogar, con un probable uso de la fuerza, jóvenes hermosos que llevan un kalashnikov en las manos o en bandolera. Las fotos, ya se sabe, provocan una gran emoción, pero, aisladas, no emiten ningún juicio, y su significado es imposible de saber exactamente. La misma complacencia llena los textos que las acompañan: nos alegramos de ver los efectos de un atentado audaz, de descubrir un ejército dispuesto a tomar el poder. “La batalla galvaniza a los rebeldes”, pero es evidente que también a los periodistas. Las fotos muestran los rostros inquietos de los prisioneros y los pies les identifican con sobriedad: “un hombre sospechoso de ser informador”, “un policía acusado de espionaje”; ¿Están todavía vivos en el momento de la publicación? Se hace sin pestañear el retrato de un joven “modesto” cuya especialidad es “suprimir a los dignatarios y a los jefes de los milicianos”. Pero no tiene la culpa: “Es un asesino de asesinos, mata a los que matan”. Los combates y la violencia no solo son fotogénicos, sino mitogénicos, generadores de los relatos más emocionantes, los que nos hacen estremecernos y compartir la experiencia.

Los medios de comunicación no se conforman con representar la guerra, sino que la glorifican
En su gran mayoría, los medios de comunicación no se conforman con representar la guerra, sino que la glorifican; escogen su bando y participan en el esfuerzo bélico. La verdad es que la guerra despierta fascinación casi siempre, quizá porque representa el ejemplo supremo de una situación en la que, en nombre de un ideal superior, estamos dispuestos a arriesgar lo más preciado que tenemos, la vida. A ello se añade la admiración que sienten los espíritus contemplativos por los hombres de acción, a los que se apresuran a convertir en símbolos, y también la atracción que ejerce la violencia, el placer que experimentamos cuando vemos destrucciones, matanzas, torturas. El encanto de la guerra procede asimismo de que es una situación simple, en la que es fácil elegir: el bien se opone al mal, los nuestros a los otros, las víctimas a los verdugos. Si antes el individuo podía pensar que su vida era inútil o caótica, en la guerra adquiere cierta gravedad. De pronto, ya no nos preocupamos por cuestionar la realidad que se esconde detrás de las palabras. ¿Acaso la revolución es necesariamente buena, sea cual sea el resultado? Y en cuanto a la lucha por la libertad, ¿no corre peligro de encubrir un simple deseo de poder? ¿Basta con hablar de derechos humanos, una denominación no controlada, para convertirse en su paladín?
Sin embargo, en esos mismos relatos aparece también otra imagen de la guerra, a poco que vayamos más allá de los grandes titulares y los pies de foto para interesarnos por las descripciones detalladas. Las justificaciones ideológicas, esenciales para desencadenar guerras civiles, después no sirven más que para vestir una lógica más poderosa, la avalancha de represalias y contrarrepresalias, la violencia que sube siempre un escalón más. “No es posible el perdón, esto será ojo por ojo y diente por diente”. “A quienes hayan matado los mataremos”. La intransigencia se vuelve obligatoria, la negociación y el compromiso se consideran traiciones. Las principales víctimas no son los combatientes de uno u otro ejército, sino las poblaciones civiles, que son sospechosas de complicidad con el enemigo, viven en la inseguridad permanente, mueren en ciegas explosiones, huyen de sus casas y sus aldeas, se aglutinan en campos de refugiados instalados en los países vecinos. Las guerras civiles no son nunca un simple enfrentamiento entre dos partes de la población, sino que consagran la desaparición de cualquier orden legal común, encarnado hoy en el Estado, y convierten en lícitas, por tanto, todas las manifestaciones de la fuerza bruta: saqueos, violaciones, torturas, venganzas personales, asesinatos gratuitos.
Este es el futuro probable de esos niños sobrecogidos de admiración."

TODOROV, Tzevan, "La fascinación ante la guerra", en El País, 11 de septiembre de 2012,
traducción de María Luisa Rodríguez Tapia.

Tzvetan Todorov es semiólogo, filósofo e historiador de origen búlgaro y nacionalidad francesa.


 
niños a los que no le divierte la guerra

miércoles, 15 de agosto de 2012

Imágenes del derecho: las metáforas (II). Hoy "la carretilla (the wheelbarrow): imagen del imaginismo"


Nota preliminar:

 

De todos es sabido que las metáforas deben manejarse con precaución, elevar una imagen sobre el texto es agradable al principio pero parece ser que no hay noche sin día, víctima sin verdugo, pasado sin movimiento, gañán sin ruido, amor sin pena, rico sin pobre, arena limpia en la playa ni euforia sin depresión.

 

El peso de la levedad y no sólo de la levedad metafórica, como conocemos por la obra maestra de Kundera, puede resultar insoportable, es más, hay quien añade que metaforizar o metaforizarse uno mismo en exceso (aquí y en El blog de Cívico hemos pecado reiteradamento de ello) permite, precisamente, calibrar del afán restaurativo de la reseca, su carga exacta.

 

Esta entrada está pensada, pues, para ser leída (en su caso) con el fondo bien de la propia voz del poeta, bien del tema dream pop "chinatown" de los wild nothing (suena si se hace clic aquí), bien (en realidad mucho mejor) con ambos a la vez: el primero en bucle y un poco más alto que el segundo.


"(...) Se hace, pues, necesario empezar a superar las concepciones autopoiéicas del mismo (del derecho), que lo presentan como un objeto racional, perfecto y cerrado –algo que se refleja muy bien en la metáfora kelseniana de la pirámide. Más apropiadas resultan otras metáforas, como la de Lon Fuller, que (criticando precisamente la visión geométrica que tenía Kelsen del Derecho), propone concebirlo (según recuerda Atienza: 2006: 46), como la empresa o actividad de construir una casa, donde lo importante no es sólo la carretilla con la que se transporta un objeto con determinadas características formales y estructurales, sino también su contenido, la dirección y la finalidad de la actividad que se lleva a cabo con ese utensilio –y, se podría añadir, quién o quiénes llevan esa carretilla. Atienza (2006: 46) sugiere que en esta analogía predomina más la fisiología que la anatomía y la estructura."  

 

RUIZ RESA, Josefa Dolores, "Democratizar la ciencia jurídica (cómo se puede conjugar un saber dogmático con las exigencias de la inteligencia colectiva)”, en Cuadernos Electrónicos de Filosofía del Derecho, nº 23, 2011, p. 7.



 
Bibliografía

ATIENZA, Manuel, El Derecho como argumentación, Barcelona, Ariel, 2006.





so much depends






upon




a red wheel




barrow 

  

glazed with rain



 water





beside the white





chickens


 


William Carlos Williams "The Red Wheelbarrow" (1923)





Etiquetas: Derecho, Imaginismo, Kelsen, Manuel Atienza, metáforas, poesía, Ruiz Resa, William Carlos Williams

martes, 7 de agosto de 2012

la distinción: dos fotos de larry fink


"(...) Por ello mismo, la disposición estética se define también, objetiva y subjetivamente, en relación con otras disposiciones: la distancia objetiva con respecto a la necesidad y a los que se encuentran envueltos en ella se acompaña de un distanciamiento intencionado que duplica la libertad por medio de la exhibición. A medida que aumenta la distancia objetiva con respecto a la necesidad, el estilo de vida se convierte cada vez más en el producto de lo que Weber denomina una ‘estilización de la vida’, sistemático partido que orienta y organiza las prácticas más diversas, ya sea la elección de un vino por el año de su cosecha y de un queso, ya sea la decoración de una casa de campo. Como afirmación de un poder sobre la necesidad dominada, contiene siempre la reivindicación de una superioridad legítima sobre los que, al no saber afirmar el desprecio de las contingencias en el lujo gratuito y el despilfarro ostentoso, continúan dominados por los intereses y las urgencias ordinarias: los gustos de libertad no pueden afirmarse como tales más que en relación con los gustos de necesidad, introducidos por ello en el orden de la estética, luego constituidos como vulgares. Esta pretensión aristocrática tiene menos probabilidades que cualquier otra de ser discutida, puesto que la relación de la disposición ‘pura’ y ‘desinteresada’ con las condiciones que la hacen posible (…) tiene todas las posibilidades de pasar desapercibida, teniendo de este modo el privilegio más enclasante: el privilegio de aparecer como el que tiene más fundamento por naturaleza (...)”

BOURDIEU, Pierre, "Títulos y cuarteles de nobleza cultural", La distinción. Criterios y bases sociales del gusto, trad. M. Ruíz de Elvira, Taurus, Madrid,  1988, p.53.

Larry Fink


(...) El Centro Andaluz de la Fotografía (CAF) exhibe por primera vez en España una exposición de más de un centenar de fotografías del neoyorquino Larry Fink, cuya obra se define por el reportaje social en blanco y negro con una particular utilización del flash. La muestra, titulada "Body and Soul" en alusión a una canción de Billie Holiday, permite realizar un recorrido retrospectivo a través de su dilatada obra, centrada en la captación de la intimiodad del ser humano en diferentes circunstancias, lo que lo define como maestro del reportaje social. La exposición intercala imágenes de celebridades con esmoquin y vestidos de noche durante fiestas exclusivas con escenas cotidianas protagonizadas por personas de clase obrera, o instantáneas tomadas en pequeños gimnasios de boxeo, siempre con el ser humano como protagonista. La técnica utilizada por Fink (Nueva York, 1941) -que colabora regularmente con revistas de gran prestigio como Vanity Fair, W, GQ, Detour, Rolling Stone, The New York Times Magazine y The New Yorker- está basada en la utilización de una luz de flash más puntual sobre una imagen, con un ángulo abierto y una cuidada composición, lo que aporta a la fotografía en blanco y negro un marcado aspecto pictórico de claroscuro. El comisario de la muestra, Alain D´Hooeghe, ha señalado que es precisamente la utilización de esta técnica de flash, que permite revelar solamente aquello que interesa y que permanece oculto en la penumbra, lo que diferencia a Fink de a otros fotógrafos dedicados también al reportaje social.
Asimismo, ha destacado que su obra refleja un "amor hacia el ser humano", incluso en aquellas ocasiones en las que utiliza su fotografía como crítica. El director del CAF, Pablo Juliá, ha recalcado que "lo que le interesa a Fink son las personas, enmarcarlas en diferentes contextos y hasta en las circunstancias más increíbles", con un modo de trabajar el reportaje social "muy diferente".
En 233 grados

Photo: Larry Fink "Social Graces"

viernes, 27 de julio de 2012

no olvidamos a rogovin: imágenes de los olvidados


"Toda mi vida me he fijado en el pobre. El rico tiene sus propios fotógrafos".
Milton Rogovin (1909–2011)




"Milton Rogovin, fotógrafo de los olvidados"

"Milton Rogovin vivió más de la mitad de sus 101 años dirigiendo el foco de su cámara a los más desprotegidos por la sociedad: los pobres y los desempleados, a los que llamaba "los olvidados", nombre que dio lugar a una serie de retratos tomados durante tres décadas a más de 100 familias residentes en las zonas desfavorecidas de Buffalo (Nueva York), donde falleció el pasado 18 de enero.
Nacido en Brooklyn el 30 de diciembre de 1909, se licenció en Optometría por la Universidad de Columbia en 1931. El pequeño de tres hermanos, tuvo que sufrir la bancarrota del negocio familiar provocada por la Gran Depresión de los años treinta. Tras ella, trabajó como optometrista en Manhattan, época en la que se convirtió en asiduo lector del Daily Worker, periódico comunista que le acercó la imagen de la sociedad más desfavorecida a través del trabajo de los fotógrafos Jacob Riis y Lewis Hine.

La prensa local le tachó de "rojo número uno de Buffalo"

En 1938 se trasladó a Buffalo, donde abrió su propio negocio de óptica, que daba servicio sobre todo a los sindicatos de trabajadores. Tras haber servido tres años como voluntario en la guerra, en 1942 se casó con Anne Snetsky y volvieron a Buffalo, donde se vinculó definitivamente con la rama del partido comunista mientras desarrollaba su profesión dentro del sindicato de óptica.
Por estas actividades tuvo que testificar en 1957 ante el Comité de Actividades Antiamericanas, organismo surgido en medio del anticomunismo que se generalizó en EE UU en plena guerra fría. Ante su negativa a hablar, el periódico Buffalo Evening News lo tachó de "rojo número uno de Buffalo". Él y su familia sufrieron tal boicoteo que acabó en la ruina.

Sobrevivieron con el salario de maestra de su mujer, y él comenzó a llenar el obligado tiempo libre tomando fotografías de las gentes y barrios más desfavorecidos de Buffalo. Eran retratos espontáneos de personas que encontraba en las calles, a las que nunca les decía cómo posar ni vestir. "Al principio fue difícil, ya que ellos pensaban que yo era de la policía o del FBI", declaró Rogovin en una entrevista.
En 1961 comenzó a exponer sus imágenes gracias a la invitación de un amigo suyo, William Tallmadge, profesor de música en la Universidad Estatal de Nueva York. El éxito de esa y otras exposiciones le animó a dedicar más y más tiempo a la fotografía, que empezó a considerar como medio de cambio social. En 1972 obtuvo un máster de Artes en Estudios Americanos y presentó su mayor exposición hasta entonces en la galería Albright-Knox de Buffalo.

Durante los siguientes años, Rogovin encontraba rincones "olvidados" en las reservas indias de Nueva York y en las comunidades de países como China, Escocia o España. Con ese material publicó libros, celebró exposiciones por todo el mundo y su obra pasó a formar parte de las colecciones de instituciones como la Biblioteca Nacional de París, el MoMA de Nueva York, el Museo Getty de Los Ángeles y el Museo Victoria y Alberto de Londres. La Biblioteca del Congreso de EE UU adquirió una parte de su archivo en 1999. Su mujer, Anne, le ayudó a organizar sus fotografías hasta que falleció en 2003.

"Son personas que no están socialmente de moda, pero tienen una intensidad personal que es reflejo de un mundo perdido en medio de una cultura que celebra la belleza y el poder". Esta crítica, publicada por Holland Cotter en The Times, sirve de epílogo al trabajo de un fotógrafo que no abandonó nunca su conciencia social. El propio Rogovin lo reflejó en una frase que resume su trayectoria: "Toda mi vida me he fijado en el pobre. El rico tiene sus propios fotógrafos".

El País, domingo 30 de enero de 2011


"Son personas que no están socialmente de moda, pero tienen una intensidad personal que es reflejo de un mundo perdido en medio de una cultura que celebra la belleza y el poder",  Milton Rogovin


miércoles, 25 de julio de 2012

profesores

miércoles, 11 de julio de 2012

imágenes como símbolos (I): el puente

 "(...) hay puentes de palabras como los que tienden los poetas, puentes volados, puentes de plata para los enemigos que huyen, puentes cubiertos de nieve..., pero ninguno ha alcanzado para mí la categoría simbólica del viejo puente de Mostar que unía el barrio musulmán con el croata católico y que fue construido por el arquitecto Haireddín en tiempos de Solimán el Magnífico con una geometría limpia de un solo arco. Su estructura resistió los embates de más de cuatro siglos de guerras entre el imperio austrohúngaro y el turco y sirvió de escapatoria a fugitivos de uno y otro bando que lo recorrieron a uña de caballo. Pero no pudo soportar el combate casa por casa de la última guerra balcánica.



Es un lugar común pero no por ello ni menos cierto ni menos bello decir que el puente es una imagen de la unión.
El de la foto es el puente sobre el Neretva, puente de Mostar en Bosnia, unía, pero también separaba,  a católicos y musulmanes, aunque, obviamente, no sólo a ellos. Destruido durante la horrenda (y vulgar de tan cruel) guerra de los balcanes, se reconstruyó en 2004 siendo declarado patrimonio de la humanidad por la UNESCO
 

Lo primero que conocí de Mostar fue el muñón desventrado de ese viejo puente, que ahora ha sido reconstruido. Abajo, en el barranco del río Neretva, había un cafetín al aire libre donde algunos voluntarios de ONG y miembros de la misión internacional alternaban con los más jóvenes del lugar. Aquellos muchachos de Mostar-Este mostraban una extraña oscuridad refugiada en los ojos, como si tuviesen cortada alguna conexión con el mundo, lo que resultaba comprensible encontrándose como se encontraban al otro lado de un puente roto (...)"

Susana Fortes, "Cruzando puentes", Babelia, El País, 22 de marzo de 2008


echando unas risas



Mladic en el Tribunal Penal Internacional para la Ex-Yugoslavia

"(...) para acercar a los jueces la repercusión humana del proyecto, la acusación ha mostrado tres documentos gráficos esenciales.
El primero era la foto de un adolescente de Srebrenica asesinado en 1995 por la espalda por las tropas de Mladic. La víctima fue uno de los 8.000 varones tiroteados ese mes de julio, una vez tomada la ciudad por el Ejército serbobosnio. La instantánea es semejante a las extraídas del vídeo filmado en la localidad bosnia por los Escorpiones, un grupo paramilitar serbio. Descubierta en 2005, la grabación dio la vuelta al mundo y demostró que las muertes de Srebrenica fueron reales.

La segunda imagen procede de otro corto, esta vez sacado de un informativo televisivo, que captó Markali, el mercado de Sarajevo tras un bombardeo serbio en agosto de 1995. “Era una hora punta de compra de alimentos y hubo 30 muertos y 70 heridos”.


Los cadáveres esparcidos entre los precarios puestos de frutas y verduras han reaparecido en el tercer documento. Era un montaje del sitio de Sarajevo (1992-1996) a base de reportajes de la BBC sobre el terreno: los bombardeos diarios de la ciudad, los tiros de los francotiradores serbios y la penuria diaria de los habitantes (500.000 de todas las etnias bosnias antes de la guerra) han apoyado la principal alegación de la fiscalía. “Para crear el Estado serbio que se proponían, fue preciso cambiar la realidad de una región interétnica y lanzarse a la limpieza étnica”, según Groome (...)"

"La denuncia de la limpieza étnica marca la apertura del proceso contra Mladic", El País, 20 de mayo de 2012


Underground, Kusturica, 1995 





miércoles, 6 de junio de 2012

no hay tal edén (un imaginario): a propósito del film de costa-gavras "edén al oeste"






"(...) como suelen suceder estas cosas, fue en el contexto de la crisis del petróleo de los años setenta que ponía fin al largo periodo de crecimiento económico de la posguerra, que el freno del empleo llevó a varios países europeos a formular políticas más restrictivas, no sólo en cuanto a la entrada, sino también en relación con las condiciones de permanencia y naturalización. Aparecían también las primeras expresiones de rechazo al inmigrante extranjero (incluso en España, un país que había conocido una fuerte inmigración interna) comenzando a hablarse del “problema” de la inmigración con lo que ello significaba para la imagen del inmigrante y por ende para su integración.


Desde entonces podemos incluir en el paulatino proceso de exclusión del inmigrante, las distintas fluctuaciones de un imaginario social en relación con la paralela pero igualmente creciente insistencia en las imágenes jurídicas del dispositivo de seguridad: control de fronteras, regulación de inmigración a partir de la imagen inmigrante-mercancía, fórmulas “profilácticas” de adhesión (contratos de integración), inmigrante como delincuente potencial, etc. ejemplos actuales quizás, y si se nos permite describirlo desde este ángulo, de un “pecado de pensamiento” que creemos integraban nuevas prácticas de solicitación del psiquismo humano para provecho de la sociedad receptora y que actualizaban lo que Enrique Marí había incluido bajo el rótulo de imaginario social: un particular imaginario que hace posible la reproducción del discurso del orden.


El uso electoralista en sede política y el papel creciente de los medios de comunicación (1) permitía la incidencia del discurso del orden en el fenómeno de la inmigración. El tratamiento informativo parecía crear miedos (RAMONET, 2003, 14) a partir de la relación entre inmigración, inseguridad o incluso terrorismo, insistir en la espectacularidad (sic) de un atentado o en la irrelevante identidad étnica de delincuentes comunes, enfatizar el aflujo de inmigrantes cuando rara vez se hablaba de la gente que se marchaba (...) 


(...) se hablaba de la frontera como barrera física, pero también cultural: una profilaxis cultural nos atrevemos a decir, en el personal y un tanto intrincado imaginario de Sartori o en la tesis de Huntington sobre el “choque de civilizaciones” (...) otro factor de primer orden empezaba a deberse a la imagen que los inmigrantes tenían de Europa como lugar de oportunidades. (...)


 El “efecto llamada” en el imaginario del inmigrante, en aquellos que están “al otro lado del paraíso” permitía una oferta en órbita precaria dispuesta a lo que fuera por alcanzar el centro del mercado global (DE LUCAS, 2004, 15) En nuestro país, el trato despectivo hacia el inmigrante percibido no sólo como diferente, sino como peligro desde distintas imágenes de diferencia, desviación, trasgresión y amenaza (VAN DIJK, 2003, 59), se veía influido a su vez por matices léxicos (persona “ilegal”) que debían alcanzar a la propia discrecionalidad jurídica y administrativa y a su recelo excesivo hacia “refugiados fraudulentos”, “matrimonios de conveniencia” etc.


El profundo calado social de las imágenes del inmigrante (2), no se debía, claro, a ninguna estratgia psicolingüística conspirativa por parte de tal o cual partido en el poder. También resultaría sospechosamente reconfortante apuntar únicamente a los medios de comunicación de masas, aunque evidentemente desempeñaron un importante papel. Las imágenes y “fetiches” (FAN, 2008, 701) de la seguridad alimentaban aquella parte de nosotros mismos que la modernidad había previsto combatir: el prejuicio, el miedo, la xenofobia, el racismo. Pero el reforzamiento de prejuicios trascendía lo meramente imaginario para traducirse en términos reales: endurecimiento de fronteras frente a “avalanchas migratorias”, “tolerancia cero” hacia el pequeño delincuente de origen extranjero, medidas en clave metafísica, de “profilaxis” cultural o eufemísticamente de integración (...)


Iniciativas, todas ellas transidas de un imaginario fundacional excluyente, pues no otra cosa, en nuestra opinión, estaba en la base del intento de buscar una identidad esencialista europea (como si hubiera alguna) en los procesos promocionales de naturalización tipo “contrato de integración”: conocimiento certificado de normas y costumbres locales como suerte de conversión o rito de paso hacia la civilización. Respuesta simplista y en cierta forma fútil porque como insistía, entre otros, Luigi Ferrajoli, la presión de los excluidos sobre nuestro mundo privilegiado se iba a acentuar a menos que quitáramos a la ciudadanía su carácter de estatus privilegiado garantizando a todos iguales derechos, incluidas la libertad de circulación (...)"


En GARCÍA CÍVICO, Jesús, "Sobre el proceso de integración social del inmigrante en España", en Revista Electrónica del Instituto de Investigaciones "Ambrosio L. Gioja" Facultad de Derecho – Universidad de Buenos Aires - Año V, Número 7, Invierno 2011.


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(1) Sobre la influencia del tratamiento mediático , IGARTUA, J. J., HUMANES, M. L., MUÑIZ, C.,et al., “La información sobre inmigración e inmigrantes en la prensa española: ¿Barreras mediáticas a la integración o imágenes que generan xenofobia?”, Comunicación y diversidad cultural, Forum Universal de las Culturas, Barcelona, 24-27 de mayo, 2004. En un estudio que analizaba de manera agregada el tenido de los principales diarios españoles de cobertura nacional en España (El País, El Mundo, ABC y La Razón) y datos de opinión pública (barómetros mensuales del CIS), se observó que existía una relación significativa entre el volumen de noticias sob e inmigración publicadas al mes por los cuatro diarios considerados y la percepción social de la inmigración como problema para España (rho=.63, p<.05). IGARTUA, J. J., HUMANES, M. L., MUÑIZ, C., et al. “Tratamiento informativo de la inmigración en la prensa española y opinión pública”. Comunicación presentada en el VII Congreso Latinoamericano de Investigadores de la Comunicación. La Plata (Argentina), 11 -16 de octubre. Vid., también IGARTUA, J. J., MUÑIZ, C., CALVO, P., et al., La imagen de la inmigración en los informativos televisivos: Algo más que noticias, Ponencia en las IV Jornadas de Comunicación: “La imagen audiovisual: entre la Comunicación, el Arte y la Ciencia”, 27 y 29 de octubre de 2004, Universidad de Salamanca, 2004.

(2)  GARCÍA CÍVICO, Jesús, “El bosque desde la villa. Imaginario social o Imaginación jurídica. Notas sobre la relación seguridad y libertad”, Anales de la Cátedra Francisco Suárez, Granada, 2009.




    
"Edén al oeste", Costa-Gavras, 2009
                
Extraño en el paraíso

"Dejando atrás la miseria sin bandera, Elías se embarca en un viaje que comienza en el Mediterráneo y tiene por destino París, una pequeña odisea cuyas estaciones no son ciudades sino personas, encuentros, aprendizajes... en un tono que huye del engolamiento, cuya frescura, ligereza y sentido del humor sorprenden y seducen. Edén al Oeste es un cuento contemporáneo, una ficción social más allá del cine político al uso, una estilización de escalas vitales: La primera, un renacer metafórico, para encadenar después una serie de experiencias rotundamente reales, revelaciones al ingenuo que se entrega al mundo por primera vez. Elías comienza desnudo, sin capacidad en ninguna lengua franca, en un camino del que solo conoce el destino final. Como un sincero testigo de la miseria moral de la sociedad desarrollada, sus ojos son el espejo en el que nos reflejamos, su mirada es la que nos retrata certeramente en nuestra podredumbre o esplendor, como individuos o grupo, devolviendo en justa medida lo que recibe en cada caso.
Deslumbrante en su papel, Riccardo Scamarcio protagoniza Edén al Oeste con la sequedad de un pescador viscontiniano, la agilidad de un Chaplin escamoteando un mendrugo y la profundidad serena de un personaje de Costa-Gavras. La expresividad de su cuerpo y su rostro compensan la falta de diálogo y el escaso texto con que se comunica, dominando en todo momento los registros del que se siente extranjero, del extraño que no encaja en los usos y costumbres, pero que cuando cree entenderlos siente el alivio del náufrago rescatado. Costa-Gavras, que fue inmigrante de primera clase, ha aportado, sin embargo, parte de su propia experiencia a Elías: lo que significa sentirse forastero. La desubicación extrema del inmigrante de Edén al Oeste, ilegal y precario, lo enfrenta a no llevar ropa de abrigo en medio de la nieve, pero vestido con la chaqueta heredada de un burgués cautiva a las niñatas y se gana el respeto de los papanatas que antes se tapaban la nariz ante los nuevos esclavos que el sistema económico acuciante pone a su disposición.
Afortunadamente para el sistema, cada vez se escapan más elementos del patio de atrás para convertirse en eslabones sin nombre de la cadena productiva que nos limpian el culo, se dejan follar, se suben a los más altos andamios, se asan en invernaderos... por lo que les dan y sin derechos, porque no existen. Costa-Gavras ha querido transmitir, sin grandilocuencia ni tragedia, que lo que aporta un inmigrante a la sociedad que le acoge no es un drama, sino una nueva vida que vivir en un lugar mejor".




Eva Peydró

Enlace: http://www.carteleraturia.com/textosPelis/edenAlOeste.htm




imagen del trabajador invitado (gastarbeiter)




martes, 22 de mayo de 2012

Justitia-Ausstelung: Ist Justitia eine Frau?


"Der frauengeschichtliche Blick in die Geschichte und Symbolik der Gerechtigkeit eröffnet neue Sichtweisen und Perspektiven. Von der ägyptischen Ma’at über die griechische Göttin Themis und die Tugendlehre des Mittelalters, die Frauen der französischen Revolution und die Trauer über den Faschismus spannt sich der Bogen über 23.000 Jahre Menschheitsgeschichte bis zur Gegenwart. Auch die großen Gerechtigkeitsphilosophinnen wie Christine de Pizan, Hildegard von Bingen und Hedwig Dolum kommen zu Wort. Alsara von Lukanien (ca. 2. Jh. v. Chr.): „Die Gesetze und die Gerechtigkeit sind in uns"

DEGEN, Barbara, Justitia ist eine Frau. Geschiochte und Symbolik Gerechtigkeit, Verlag Barbara Budrich, Opladen & Farmington Hills, 2008.




Götting mit zwei Schlagen, ca. 1500 v. Chr. Kreta, Museum von Herakliton, aus: Anna Kofou, Kreta, Sämtliche Museen und archäologiscehn Stätten, Freiburg, 1990