jueves, 25 de septiembre de 2014

Stanley Cavell y la comedia (política) de enredo: The Barcelona Story


´«En el amplio imaginario del poder, el glamour solo es un apéndice grosero.»
J. G. Cívico, Una casa holandesa



"El tercer origen de mi interés por el perfeccionismo, el que me alentó a pensar que quizás hubiera en él un conjunto de ideas que merecieran ser comunicadas a los demás, fue mi reconocimiento de que el género de las comedias hollywoodienses que había comenzado a estudiar a mediados de los años 1960 (y a las que denomino “comedias de enredo matrimonial”) en La búsqueda de la felicidad) desarrollaban ideas del perfeccionismo emersoniano. (La presencia de esas ideas en los melodramas de la mujer desconocida revela que esos films derivan, a mi juicio, de su primo cómico.) 


Adam´s rib, Cuckor, 1949


Los ejemplos clásicos de comedias de enredo matrimonial, que se extienden de 1934 a 1949, son en mi opinión los films: The Philadelphia Story (George Cuckor, 1949, con Katherine Hepburn y Gary Grant), Bringing up baby (Howard Hawks, 1938, nuevamente con Hepburn y Grant), Adam´s rib (George Cuckor, 1949, con Hepburn y Spencer Tracy), The awful truth, (Leo McCarey, 1937, con Grant e Irene Dunne), His girl friday (Hawks, 1940, con Grant y Rosalind Russell), The lady Eve (Preston Sturges, 1941, con Barbara Stanwick y Henry Fonda) y It happened one night (Frank Capra, 1934, con Clark Gable y Claudette Colbert), todos ellos realizados por maestros de Hollywood de la época.






Consideraba que había en ellos dos piedras de toque para la asociación de estas comedias con el perfeccionismo: la primera es el acento que estos films ponen en el hecho de volverse (o convertirse en) cierta clase de persona (la misma pero diferente); la otra es la abundancia en estos films cuyos diálogos figuran entre las glorias del cine mundial, de conversaciones espirituales, pero también confrontaciones y cuestionamientos, y la ausencia notable de conversaciones sobre problemas morales habituales –casi como si las perplejidades de las condiciones de la vida moral ordinaria, las cuestiones vinculadas con la igualdad o los conflictos entre la inclinación y el deber, o entre diferentes deberes, o entre los medios y los fines, no plantearan ninguna dificultad intelectual a esas personas–. 





Este segundo rasgo, bastante sospechoso sin duda alguna, aparece de diversas maneras. Es evidente en la siguiente réplica de His girl Friday, que cité en el comienzo: “¿De dónde has sacado esas historias de ética?”; o, una vez más, en una secuencia de Adam´s rib: el marido Adam dejó a su mujer Amanda tras una amarga e incluso violenta discusión sobre la diferencia entre hombres y mujeres y vemos a Amanda tomando un trago con su playboy vecino/cliente de palier. No parece en absoluto conmovida por sus avance amorosos, pero le confiesa distraídamente en ese momento su impaciencia y su enojo ante la súbita incapacidad de Adam de estar a la altura de su concepción de la igualdad en el matrimonio. Cuando el vecino (Kips) sugiere que Adam tan sólo está enojado porque perdió contra ella en la corte (ambos son abogados), Amanda le dirige una áspera mirada de desdén y prosigue con su parrafada, como si la bajeza de los motivos morales atribuidos a las acciones del hombre con quien se ha casado tan sólo revelara el carácter moralmente retrógrado de la sensibilidad de Kips. 
Más tarde en el film, en el momento en que la pareja está retomando la senda de la vida en común, concluye una conversación privada ya iniciada en la oficina de su contador mientras lo ayudaban a identificar posibles deducciones fiscales y, para gran sorpresa del contador, salen a las apuradas de su oficina gritándole:






 “¡Oh, cuente todo, nos gusta pagar impuestos”, como si los trucos de los pecadores ordinarios estuvieran por debajo o por encima de ellos.






La otra diferencia crucial que caracteriza la moralidad de las comedias de enredo matrimonial como perfeccionista, aquella que consiste en convertirse en una persona nueva o diferente, aparece por todas partes…"






Texto: Stanley Cavell, El cine, ¿puede hacernos mejores?, Katz. 2009, p. 127.

jueves, 11 de septiembre de 2014

Schneemann y tabú. "Feminidad y neodadaísmo": un artículo de Ángela Molina en El País


Carolee Schneemann (Fox Chase, Pensilvania, 12 de octubre de 1939) es una artista visual estadounidense, conocida por sus discursos sobre el cuerpo, la sexualidad y de género. Recibió un B.A. de la Bard College y un M.F.A de la Universidad de Illinois. Su obra se caracteriza principalmente por la investigación de las tradiciones visuales, los tabúes, y el cuerpo del individuo en relación a las entidades sociales.

Water Light/ Water Needle, Performance, 1966

 Sus obras se han exhibido en el Museo de Arte Contemporáneo de Los Ángeles, el Museo de Arte Moderno de Nueva York, y el London National Film Theatre. Schneemann ha enseñado en varias universidades, incluyendo el California Institute of the Arts, la School of the Art Institute of Chicago, la Hunter College y la Universidad Rutgers, donde fue la primer profesora de arte contratada. Además, ha publicado ampliamente, produciendo obras, tales como Cézanne, She Was a Great Painter "Cézanne, fue una gran pintora" (1976) y More than Meat Joy: Performance Works and Selected Writings "Más de carne Alegría: Obras de rendimiento y Escritos seleccionados" (1997).


Splash


Kitsch´s Last Meal




Meat Joy (again)




Las obras de Schneemann se han asociado con una variedad de clasificaciones de arte como Fluxus, 
Neo-Dada, Beat Generation, y Happening




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Feminidad y neodadaísmo
por Ángela Molina
de El País, 8 de septiembre de 2014


La década seminal del arte feminista comenzó en 1962, unos años de excesos y luchas nunca suficientemente canonizados, y mejor, no sea que a algunos comisarios y conservadores les dé por amansarlos y cebarlos, como ocurre hoy con algunas figuras de la performance (Marina Abramovic, qué pesadez) o la pobre Louise Bourgeois, sometida a la inflación que provocan dealers y ferias de tercera. El sello distintivo de aquellas autoras fue su afán por integrar completamente el arte con la vida, identificar y relacionar lo que se les enseñó a ignorar o lo que se les recompensó por hacer (o por no hacer). Una actitud que se correspondía con la transgresión de toda una poética del lenguaje visual occidental que durante siglos situó a la mujer como objeto de contemplación: musa, modelo, virgen o ramera. Si a eso añadimos la necesidad de señalar las atrocidades de la guerra, la denuncia de la dominación humana sobre el mundo animal y la naturaleza, y la manipulación de los mass media, tenemos una plétora de autoras capaces de crear un capítulo propio dentro de la historia del arte, a la altura del dadaísmo o el expresionismo. Carolee Schneemann, Nancy Spero, Ana Mendieta, Niki de Saint-Phalle, Yoko Ono, Valie Export, Adrian Piper o Martha Rosler forjaron un vocabulario estético radical con el que explorar el trato discriminatorio a la mujer y responder a la violencia del Estado, en las políticas encubiertas de Estados Unidos en Sudamérica y en el sureste asiático. Para ello, utilizaban el cine, el vídeo, el arte electrónico y, sobre todo, la performance, una vía para eliminar la estructura metafórica del arte y hacerlo más directo. No ha vuelto a darse una generación así.


Carolee Scheemann, Meet Joy, 1964


Durante los últimos años se han hecho esfuerzos por rehabilitar a estas artistas cuyas obras no sólo no han caducado sino que permanecen vigentes. El caso de Carolee Schneemann (Pensilvania, 1939) es singular, por ser una autora que clara y directamente identificó el maltrato y el desprecio a la mujer con un asunto universal de derechos humanos.


Ahora, el MUSAC presenta por primera vez en España el trabajo de esta autora conocida por las performances Meat Joy (1964), convertida en acción orgiástica en la que hombres y mujeres forcejean para hacerse con materiales carnosos desagradables, e Interior Scroll (1975), que ella misma interpretó sobre un escenario, completamente desnuda y cubierta de barro, adoptando poses de modelos de dibujo al natural mientras extraía de su vulva un rollo de papel con textos feministas.


Schneemann identificó clara y directamente el maltrato y el desprecio a la mujer con un asunto 
universal de derechos humanos.


Las obras de Schneemann se leen hoy como una crónica escrita antes de los tiempos en que todo parece estallar. Y es así como el título, Obras de Historia, resulta idóneo por representar la foto fija de los últimos cincuenta años del mundo, que son también los de la artista, desplegados en las salas del museo en una gran instalación compuesta por imágenes extraídas de los medios de comunicación y de performances filmadas, esculturas móviles y sonoras, dibujos combinados con diversos materiales y fotomontajes.


Schneemann tocó todo, trabajó muy frecuentemente con sus colegas de generación (Claes Oldenburg, Robert Rauschenberg, Robert Morris, Erró, Yvonne Rainer) y consiguió la casi imposible unión del neodadaísmo con la feminidad. El resultado de toda aquella reivindicación es una ingenua esperanza, en su momento blanco fácil del desprecio de algunos artistas (Andy Warhol) y hoy de políticos de uno y otro pelaje.


Obras de Historia. Carolee Schneemann. MUSAC. Avenida de los Reyes Leoneses, 24. León. Hasta el 7 de diciembre.

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miércoles, 16 de julio de 2014

Una muerte, dos vidas, tres errores





La ignorancia es al conocimiento (el no-saber es al saber) lo que el silencio a la música. No su contrario, ni un mero presupuesto ontológico, más bien un elemento constitutivo en sentido dinámico, a la manera en que lo administraba Chet Baker, por ejemplo: antes de cantar o ponerse a soplar por la trompeta, durante y mientras tanto. 
Naturalmente, con la ignorancia también cabe improvisar.






Hace tiempo que no añadíamos nada a este blog, remitíamos a nuestra sección  Hermosos y malditas en El Hype. (Un lugar en El Hype) Hace tiempo que no añadíamos nada al blog, hace semanas que remitíamos a El Hype y sin embargo había otras cosas. ¿Cuales? Nos alegró el regreso de Sharon van Etten, aceptaron nuestro artículo sobre la desigualdad económica en la revista Sistema, nos ha hecho ilusión ver al cuñado de Heisenberg/ White. Dean Norris aunque haya sido en películas bastante malas: era otro de los grandes secundarios que brillaba por encima de su propio talento en Breaking bad. Acabamos Verano, la tercera de las autobiografías noveladas de J. M. Coetzee. Escuchamos a Jim White, estupendo cantante y guitarrista de lo que algunos llaman country alternativo, disfrutamos  Lost in a dream el magnífico disco de The War on drugs. Lo pusimos mucho. Lo pusimos hasta que se arrancaron los cachitos de hierro y cromo a cantar como tú sabes. Fuimos a la presentación del número 3 de la Revista Canibaal, una amiga que trabaja en una librería de Paris nos mandó el último libro de Kundera, Hemos disfrutado intercambiando imágenes de todo eso que nos trae aquí.  José Calvo, maestro de esas imágenes nos dio a conocer  "El cartel del crimen" (el ciego de los romances) de Solana; the promised land de Morris Hunt y la pintura de Pierre Paul Prud'hon La Justice et la Vengeance Divine; de las tres llegará un día en que podamos hablar aquí.



William Morris Hunt (1824 - 1879). 'The Promised Land (The Ferry to
Appledore)' (ca 1879) cortesía José Calvo



En fin, de todas las cosas que han sucedido debemos quedarnos con dos. Una es que Charlie Haden murió, acabaremos nosotros también con su obituario. La otra es que nos puso de mal humor varios (tres) errores, descuidos o tretas de la película que vimos ayer.

Efectivamente,  hay en la película alemana "Zwei Leben" ahora en cartel tres tristes fallos. Esta cuestión inútil, vana y peregrina, es básicamente nuestra excusa para regresar al blog. ¿Qué fallos?


1. Un fallo malicioso

Se equivoca el distribuidor/ encargado del póster de la película en castellano jugando al engaño con el espectador. Se ha extendido la idea de que el ciudadano de aquí discierne mal, que se le puede engañar o estafar impunemente y aunque hayamos dado señales –así en la comunidad donde vivo– señales inequívocas durante los últimos 20 años de que esto puede que sea así, no deja de ser incómoda la sensación que produce.

Dos vidas (George Maas, 2013) no es La vida de los otros y tiene méritos suficientes por sí misma. No necesita reclamos. Entendemos lo de referir el film de Florian Henckel von Donnersmarck, tan bueno fue, pero tampoco cabe abusar. Para eso ya estaba la stasi. Esto es, sacar en el cartel del film la única escena en la que, durante apenas unos segundos. alguien se pone unos auriculares –para la traducción en una fase de la instrucción del caso– para asemejarla al cartel de una película más exitosa nos parece –no podemos dejar de señalarlo así– en el mejor de los casos una tontuna, en el peor, una bajeza.


 

Auriculares 



2. Un error ignorante

Se equivoca el traductor encargado de los subtítulos.
Es irritante el lío que se hace mencionando el (inexistente) en 1990 Tribunal de Justicia de la UE (se refiere el film al Tribunal Europeo de Derechos Humanos) y luego refiriendo el Tribunal de Estrasburgo como sede judicial de la CEE.

En realidad el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) no es, nunca lo ha sido, una institución de la UE.

El TEDH se llama también Tribunal de Estrasburgo y, de forma un tanto cursi, Corte Europea de Derechos Humanos). El TEDH aunque un poco raro en materia religiosa, es la máxima autoridad judicial para la garantía de los derechos humanos y libertades fundamentales en toda Europa. Se trata de un tribunal internacional ante el que cualquier persona que considere haber sido víctima de una violación de sus derechos reconocidos por el Convenio para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales o cualquiera de sus Protocolos adicionales, mientras se encontraba legalmente bajo la jurisdicción de un Estado miembro del Consejo de Europa, y que haya agotado sin éxito los recursos judiciales disponibles en ese Estado, puede presentar una denuncia contra dicho Estado por violación del Convenio. 


The Human Rights building: a figure


Este Convenio es un tratado por el que los 47 Estados miembros del Consejo de Europa (todos los Estados europeos salvo Bielorrusia y Kazajistán) han acordado comprometerse a proteger los derechos humanos y las libertades fundamentales, tipificarlos, establecer el Tribunal y someterse a su jurisdicción, es decir, acatar y ejecutar sus sentencias. La ejecución de las sentencias del Tribunal por los Estados miembros que han sido condenados está supervisada por el Comité de Ministros, órgano decisorio del Consejo de Europa compuesto por un representante de cada Estado miembro. 

El Tribunal de Justicia de la UE, por su parte, no existía en el año (1990) en el que se desarrolla la a veces telefílmica cinta de Mass. El Tribunal de Justicia interpreta el Derecho de la UE para garantizar que se aplique de la misma forma en todos los países miembros. 


El sobrio edificio del Tribunal de Justicia de la UE


También resuelve conflictos legales entre los gobiernos y las instituciones de la UE. Los particulares, las empresas y las organizaciones pueden acudir también al Tribunal si consideran que una institución de la UE ha vulnerado sus derechos.



¿Dónde estamos?

3. Un error metafísico

Se equivoca el distribuidor, se equivoca el encargado de los subtítulos, se equivoca el tiempo.
Se equivoca el tiempo, sí tomándola con Liv.
Debería ensañarse con Marine Le Pen, con una ex-ministra de cultura en la que estoy pensando o con Sara Palin que tienen las tres ideas viejunas, pero no con la Ullman, que era lista, sensible y siempre nos cayó muy bien.




el tiempo no sabe de justicia 



Ah, la otra cosa era la muerte de Charlie Haden, ilustre, activo y filosófico pionero del free jazz que falleció el pasado viernes en Los Ángeles. Recuperamos el obituario que le dedicó Chema García en El País y una fotina.



Charlie Haden, mucho más que un contrabajista de jazz
por Chema García Martínez

"Tenía fama de neurótico, obsesivo, un tipo raro… ni siquiera se le consideraba un auténtico virtuoso de su instrumento. Y, sin embargo, el mundo del jazz estaba unánimemente rendido a sus pies: “tocar con  Charlie Haden es distinto a todo”, aseguraba Pat Metheny, para quien el contrabajista era el mejor compañero de escenario con el que nadie pudiera soñar. “Charlie no es un contrabajista de jazz, es… otra cosa. No toca notas, hace filosofía”. El ilustre y filosófico pionero del free jazz falleció el pasado viernes en su domicilio de Los Angeles, después de una “larga enfermedad”, según reza el comunicado emitido por su sello discográfico, ECM.

La trayectoria vital y artística de Charles Edward Haden (Shenandoah, Iowa, 6 de agosto de 1937) aparece unida a la de aquellos con quienes compartió escenario y/o estudio de grabación: Keith Jarrett, Carla Bley y, antes que ningún otro, Ornette Coleman. Junto con el trompetista Don Cherry y el baterista Billy Higgins, Haden formó parte del controvertido cuarteto del saxofonista que conmovió los cimientos de la escena jazzística en los primeros años sesenta: “Ornette me enseñó a no pensar en categorías ni en géneros sino en belleza y en crear algo nuevo que no existía antes”.

Finalizando la década, creó la Liberation Music Orchestra, agrupación que introdujo al jazz en los terrenos de la agitación política sobre un repertorio que combinaba las canciones de la Guerra Civil española con los himnos pacifistas y las melodías revolucionarias latinoamericanas (La Pasionaria, We shall overcome…). Décadas más tarde, su fundador se vería “en la obligación” de retomar la iniciativa: “he vuelto con la Liberation porque seguimos viviendo en un mundo donde reina la crueldad, la avaricia y la devastación; un mundo gobernado por mentalidades cerradas, el ejemplo perfecto es Bush. Por eso, ahora más que nunca, necesitamos de la belleza”.



Su idea de un jazz descentralizado le llevó a tocar a dúo con el guitarrista de fado Carlos Paredes y con el pianista cubano Gonzalo Rubalcaba. “Me encantaría tocar con Paco de Lucía”, declaraba con ocasión de su última visita a Madrid, “pero tengo entendido que es muy difícil”. Su participación en el primer Festival de Jazz de Cascais el 20 de noviembre de 1971 junto al cuarteto de Ornette Coleman, terminó con su detención y posterior traslado a la Direcção-Geral de Segurança de la policía salazarista, después de que el contrabajista dedicara una de sus interpretaciones “a los movimientos de liberación en Angola y Mozambique”. Haden fue “invitado” a plasmar su arrepentimiento en un documento firmado, tras lo que se le expulsó del país llevando consigo la grabación de la pieza en cuestión —Song for Che— oculta en un bolsillo de la gabardina. Ésta vería la luz en su disco Closeness.

En el año 1989, el Festival de Jazz de Montreal dedicó al contrabajista 8 jornadas seguidas, con un programa distinto cada noche y los músicos y el repertorio a la libre elección del homenajeado (The Montreal tapes). En junio de 2007, Haden se presentó en nuestro país con la más clásica de sus formaciones, Quartet West, celebrando el 20º aniversario de su fundación: “me acababa de mudar a Los Ángeles después de 20 años viviendo en Nueva York y a mi esposa se le ocurrió que sería una buena idea crear una banda con músicos de la ciudad”. Ese mismo año viajó a Nashville para grabar un sorprendente homenaje al country & western: Rambling boy. Haden y Metheny volvieron a reunirse en 2013 para la grabación de la B.S.O. de Vivir es fácil con los ojos cerrados, la película de David Trueba que se alzó con un Goya a la mejor música original."

El País 12 de julio de 2014

Haden murió o todo el mundo puede cometer un error.





lunes, 26 de mayo de 2014

La repentina conciencia de la simetría de la devastación (una entrada en el Hype)









Estar lleno de vida cuando todo fuera ha quedado devastado: Lore (Shortland, 2012) o la desolación exterior.








Estar devastatado por dentro en un mundo lleno de vida: Oslo, 31 de agosto (Joachim Trier, 2013) o la desolación interior.

domingo, 18 de mayo de 2014

Patologías de la imagen: homenaje a Román (al otro Román)


PATOLOGÍAS DE LA IMAGEN


1. LOS MEANDROS DE LAS IMÁGENES


IMÁGENES OFENSIVAS


No sólo en épocas remotas dominadas por la superstición fueron las imágenes figurativas percibidas con temor, acatamiento aversión u odio por las gentes. En el nacimiento de la edad de la razón gran parte de las estatuas de la catedral de Notre-Dame de París, que representaban figuras coronadas de reyes del Antiguo Testamento, fueron destrozadas durante la Revolución Francesa, en la creencia de que representaban a los reyes de Francia.

En 1867, la censura impidió de Manet exhibiese su Ejecución de Maximiliano, un fusilamiento que conmocionó a los franceses, pues este efímero emperador fue impuesto a México por Napoleón III en 1864.


Fusilamiento de Maximilano, Manet, 1867

Sobre este regicidio pintó Manet tres cuadros y un bosquejo al óleo, con una composición inspirada en Los fusilamientos del tres de mayo de Goya. 

De hecho el título del cuadro es responsable de su anclaje semántico, por utilizar una expresión de Barthes, pues los soldados aparecen fusilando a alguien que, por el título explicitado, sabemos que no es un cualquiera, sino el emperador enviado por Francia a México, junto a otros dos dignatarios. Y la obra de Manet fue prohibida a pesar de la frialdad documental de la representación, que evacua toda connotación política y hasta emocional de la acción, prescindiendo de la expresión y gestualidad patéticas que Goya utilizó en cambio con tanta eficacia en sus cuadros.


Los fusilamientos del 3 de mayo,  Goya, 1814.


Al crearse en noviembre de 1912 el British Board of Film Censors, para censurar las películas cinematográficas que pretendían exhibirse en el Reino Unido, sus dos únicas normas explicitadas fueron la prohibición del desnudo y de la representación de Jesucristo.



Este curioso y aleccionador emparejamiento de tabúes, sacro uno y profano el otro, resultaba llamativo si se tiene en cuenta que ambos temas habían sido objeto de tratamiento exhaustivo en la pintura y la literatura.
Poco después, algunos cuadros del británico Cristopher Nevinson, que representaban escenas bélicas en la Primera Guerra Mundial, fueron censuradas por las autoridades al considerarlos "desmoralizadores".

Paths of Glory, Cristopher Nevinson, 1917

Román Gubern, Patologías de la imagen, Anagrama, Barcelona, 2004, pp. 7-9.



Las imágenes pueden ser espacios de conflicto o de confrontación ideológica o moral, representaciones agresivas, ofensivas o heteredoxas, susceptibles de molestar, irritar o escandalizar a algunas personas, que a veces poseen poder para prohibirlas o confiscarlas.

Román de la Calle (imagen grande)

lunes, 5 de mayo de 2014

Pogo by Dan Witz: Hiperrealismo punk


Pogo (informal):
"Jump up and down as if on a pogo, typically as a form of dancing to certain types of rock music, especially punk".
Oxford Dictionary




En La norma y la imagen hemos podido dedicar algunas entradas tanto al arte callejero (street art) como a la música punk. En lo que sigue recogemos el artículo que Toni García dedica hoy en El País a la exposición de pinturas hiperrealistas de Dan Witz que se puede ver estos días en la Galería Jonathan LeVine de Nueva York:



"El pogo es un baile, casi una ceremonia, que en los años álgidos del punk y el hardcore, cuando el CBGC estaba en su apogeo y bandas como Agnostic front, Minor threat, DRI, Suicidal tendencies o los propio Ramones arrastraban legiones de fans a locales llenos de humo y cerveza, se convertía en un elemento más de la liturgia musical.



Dan Witz


Abrirse paso a empujones, en un ritual intenso que servía para descargar adrenalina, era la esencia del pogo y su final último, y Dan Witz, un artista de calle neoyorquino rendido ahora a la pintura hiperrealista y que cita en sus influencias a clásicos como Bosch o Brueghel tuvo claro como rendirle homenaje: “Llegué a la conclusión de que la pintura era un medio perfecto para representar la locura y la intensidad que conllevaba el pogo y que yo echaba de menos al finalizar mi breve carrera musical, una manera de recuperar esas emociones”.




Dan Witz

El resultado de esa transición entre la pintura y la música, puede verse estos días en las paredes de la galería de Jonathan LeVine en Nueva York City. Allí, en gigantescos frescos, los días de gloria del baile más anárquico que ha parido la música vuelven a la vida y el espectador puede perderse en el enérgico caos que se producía entre la masa que poblaba aquellos conciertos.


El detalle (enfermizo) de la obra de Witz hará las delicias de los fans de bandas como Rage against the machine o System of a down (por no hablar de Merauder o Cold as life), que han cargado con el pogo hasta el siglo XXI, tres décadas después de que leyendas como Black flag o los Dead kennedys lo convirtieran en un rito imprescindible para entender su música.




Dan Witz

Witz, uno de los artistas callejeros más reputados del mundo, reconoce que más allá de la pintura sus referentes son algo más terrenales: “Oír a los Clash, ver a los primeros punks y después descubrir los primeros trenes llenos de grafitis. Todo ello influyó en mi forma de ver la vida, especialmente cuando uno sale de la escuela de arte y cree que el arte contemporáneo nos ha fallado y que es hora de tratar de tomar las calles”. El estadounidense, con 18 libros sobre street-art a sus espaldas, y miles de kilómetros en la mochila encara ahora su segunda exposición en la ciudad de los rascacielos sin renunciar a su visión del mundo. 



El artista sigue el (a veces conflictivo) camino que ha llevado a graffiteros como Futura o Stash de las calles a las paredes de los museos y que ha convertido a tipos tan singulares como Banksy o Kaws (que ahora mismo expone en su obra en el CAC de Málaga hasta el 22 de junio) en objeto del deseo de los coleccionistas de medio mundo. Los cuadros de Witz, inevitablemente nostálgicos si se ha ocupado alguna vez ese círculo donde el pogo es un dios terrenal, servirán para seguir acortando el camino que separa el desmadre de una sala de conciertos de la (forzada) tranquilidad del mundo real."

Toni García, "Cuando el "pogo" es arte", El País, 5 de mayo de 2014



Anónimo Vienés



lunes, 28 de abril de 2014

un lugar en el Hype


Hace unos días comenzamos, con mucha ilusión, una colaboración en la revista de ocio y cultura "El Hype" a través de entradas quincenales agrupadas bajo el rótulo de Hermosas y malditos


La sección de fitzgeraldiano título divaga en general sobre música, cine, literatura, arte y filosofía y en particular, a menudo, sobre la recepción personal de algunos de los así llamados "productos culturales".



La sección tiene formato de blog, adapta el título de una novela de aquel escritor de la generación perdida y la primera entrada de ánimo cartográfico la hemos llamado precisamente así: "Al Este de Fitzgerald".



lunes, 7 de abril de 2014

Le Goff y el vagabundo intelectual han muerto




"Me ha parecido entender que hay ocasiones en que al patrón le disgusta el trabajador que canta. Y no precisamente porque trabaje mal o se distraiga". 

"El alcohol (signo): modalidad proformal de la materia cósmica. 
El alcohol (dictamen): regresión a lo amorfo, viaje extático. Tehôm. Caos acuático de lo amorfo".


"Entre cíclicas crisis religiosas, José María Blanco Crespo (Blanco White) denunció tanto el anquilosamiento clasicista de la poesía española como los tics más zafios de la Iglesia católica. En su mente el rencor por la muerte de sus hermanas consumidas en un lóbrego convento de clausura.
Un motivo válido para ambos arremetimientos."





GARCÍA CÍVICO, Jesús,   Aforismos en Word, poemas con auto-reverse, Esperanza, Aguirre y la cólera de Dios, (eds.) , Tegucigalpa, 2014








Hoy he sentido pena por la muerte, este fin de semana, de Jaques Le Goff, el famoso historiador francés especializado en la Edad Media.

Lo leí, a Le Goff, sinestésicamente, con glotonería y fruición, esos años tan, tan, tan lejanos ya, cuando absurdo, verde, joven y vestido de militar garabateaba atrevido, luego torpemente, una excesiva tesis doctoral en la que el único recuerdo sereno que aún albergo lo compone la imagen difusa y ciertamente nostálgica de una vivaracha pila de libros que en un desorden personal, abandonaba luego y leía, leía luego y abandonaba casi clandestinamente entre los fardos de periódicos apilados, a la Hrabal, en el trastero de una fría iglesia de Zaragoza donde ayudaba con humildad y decreciente rencor a dos jóvenes malnutridos de un pueblecito de Soria obligados por imperativos de la bondad castrense a superar su analfabetismo, su sociabilidad isleña y, en su caso, su incómoda inimputabilidad. 

Recuerdo de la lectura de Le Goff una actitud que me parecía tan inalcanzable como ejemplar: escoger un tiempo predilecto, leerlo en el marco más amplio que resulte posible abarcar con la inteligencia y luego arrasar con obstinado tesón de bárbaro todos los estereotipos.

Es también lugar común decir de Le Goff que describió, a contrapelo, el medievo como tiempo luminoso lleno de risas, que sobresalen sus obras sobre los vínculos entre el fenómeno urbano y el mundo del conocimiento, que heredero del revolucionario enfoque de Annales difundió el mirar provocativo y pluridisciplinar, en cierto sentido rupturista y vital como la medieval figura del goliardo.

De Le Goff, valiente, social, republicano y comprometido en los embates de su tiempo, me ha gustado leer en el obituario que firma Ana Teruel en la edición de este domingo de El País, lo que dijo el presidente Hollande: "sabía leer en la historia estos movimientos largos que dan forma a las conciencias y los imaginarios".



El vagabundo intelectual

"No hay duda de que los goliardos constituyeron un tipo contra el cual se enderezaba con complacencia la crítica de la sociedad establecida. De origen urbano, campesino o hasta noble, los goliardos son ante todo vagabundos, representantes típicos de una época en que la expansión demográfica, el desarrollo del comercio y la construcción de ciudades rompen las estructuras feudales, arrojan a los caminos y reúnen en sus cruces que son las ciudades, a marginados, a audaces,a desdichados. Los goliardos son el producto de esa movilidad social característica del siglo XII.  El primer escándalo para los espíritus tradicionales es el hecho de que esas gentes escapan a las estructuras establecidas. La Alta Edad Media se había esforzado para hacer que cada cual ocupara su lugar, desempeñara su tarea, permaneciera en su orden, en su estado. Los goliardos son evadidos. Evadidos sin recursos forman en las escuelas esas bandas de estudiantes pobres que viven de varios expedientes (...)



Para ganarse la vida a veces esos estudiantes se convierten en juglares o bufones; de ahí sin duda el nombre que se les da a menudo. Pero pensemos que también el término joculator, juglar, es en aquella época el epíteto con que se designa a todos aquellos que se consideran peligrosos, aquellos a quienes se quiere apartar de la sociedad. Un joculator es, pues, un indeseable, un rebelde.



Esos estudiantes pobres que no tienen domicilio fijo, que no gozan de ninguna prebenda ni beneficio se lanzan a la aventura intelectual, siguen al maestro que les gusta y van de ciudad en ciudad para difundir sus enseñanzas. Forman el cuerpo de esos estudiantes vagabundos tan característicos de ese siglo XII. Contribuyen a darle su porte aventurero, espontáneo, vivo, audaz. Pero esos estudiantes no forman una clase. De diverso origen, tienen ambiciones diferentes- Evidentemente se decidieron por el estudio antes que por la guerra. (...)



Si todos ellos critican a la sociedad, algunos, tal vez muchos, sueñan con convertirse en aquellos que critican. (...) Sueñan con un mecenas generoso. con una suculenta prebenda, con una vida holgada y feliz. Parece que quieren convertirse en los nuevos beneficiarios del orden social en lugar de querer cambiarlo.
Sin embargo, los temas de sus poesías fustigan ásperamente a esa sociedad. Es difícil negar a muchos el carácter revolucionario (...) el juego, el vino, el amor es principalmente la trilogía a la que cantan, actitud que despertó la indignación de las almas piadosas de su tiempo, pero que inclinó más bien hacia la indulgencia a los historiadores modernos: yo soy cosa ligera / cual hoja que arrastra indiferente el huracán/ como el esquife que boga sin piloto, / como un pájaro errante por los caminos del aire, / No estoy fijado ni por el ancla ni por las cuerdas/ La belleza de las muchachas hirió mi pecho / aquellas a las que no puedo tocar, las poseo con toda mi alma/ En segundo lugar se me reprocha el juego/ pero tan pronto como el juego me deja desnudo y el cuerpo frío mi espíritu se enciende./ Es entonces cuando mi musa compone mis mejores canciones. / En tercer lugar hablamos de la taberna (...)." (1)





photos: intelectuales


(1) Jacques Le Goff, Los intelectuales en la Edad Media, trad. Alberto L. Bixio, Barcelona, Gedisa, 1990, pp. 40-42.